Después de 85 años, 42 de la “transición Gatopardista”, sus señorías en pie, algunos al borde de las lágrimas, aplaudían el recuerdo de Guernica, del que sólo se atrevieron cuando la historia de manos de Zelensky, entró al Hemiciclo..
Guernica 1937, Gijón 1937, la aviación alemana arremetía contra el pueblo español, con el silencio cómplice de EE:UU. Francia, Inglaterra. Franco, finalmente su aliado, había dicho que Guernica había sido quemada por los republicanos, y que Gijón en agosto del mismo año era arrasada por la misma aviación, dando tiempo a que los 30,000 miembros del ejército franquista pudiera llegar al Frente Norte para aplastar al gobierno democráticamente elegido en febrero de 1936, y que en toda Asturias, resistiera, según el jefe de la legión Cóndor Alemana, en la Línea Maginot(como la definió Cabezas), más que el Cinturón de Acero de los vascos, y fuéramos los primeros, los asturiano en sufrir el Napalm, decenas de años antes que los vietnamitas.
Pero claro de eso estos diputados y todos desde la llamada Transición, nunca se atrevieron a hablar. Tuvo que sufrir el pueblo ucraniano todo lo que está viviendo, para que, desde el extranjero, llegase la verdad oculta: Guernica.
Ejemplo vivo de la realidad conocida en el extranjero, pero ocultada aquí,por supuesto por el dictador, pèro también por el PP y el PSOE.
Vergonzoso. Pueblo que oculta su pasado está condenado a repetirlo.