No es cosa menor el que no haya independencia del poder judicial mantenido rajatabla por el PP, por ser herederos del franquismo. Una muestra más, que debería preocupar a Nuñez Feijóo, es que en la segunda entrega hoy de El País, Esperanza Aguirre lo llamó para que no pasara a mayores la doble fija y el atropellar al policía.
Villarejo era el empleado del PP para manejar los problemas que tenían ante los jueces: Rajoy, De Cospedal, Esperanza Aguirre, Bárcenas y quien sabe cuantos más, en Valencia y en Madrid.
Presumimos de una democracia, cuando hemos sido incapaces de renovar el poder judicial para que un Estado funcione.