Hemos mantenido que algo pasa con Vox. Se desinfla en las encuestas, su lider está desaparecido y Olona en retirada. Procuremos entenderlo.
Gracias a la formación en 2010 de la Sociedad de Amigos de Israel se conocieron Abascal y Casado.Manejada desde la comunidad judía en Estados Unidos, el contacto con ellos fue Aznar quien nombró a Rafael Bardají, su eterno acompañante a aquellas visitas con George Bush, como enlace enre ellos dos.
En pleno ascenso del supremacismo blanco el ideólogo que llevó al poder a Trump y a Bolsonaro,Steve Bannon, decidió crear The Movement, cuyo propósito es impulsar en Europa a la extrema derecha. Cuando ante un mapa situaron algunas organizaciones para ayudarles económica y tecnológicamente, alguien recordó aquel chiringuito que había creado Esperanza Aguirre, dirigido por un señor Abascal, que sin pena ni gloria no había logrado un concejal, llamado Vox..
Puesto en el mapa, aquel changarrito, un día sorprendió. Con todos los recursos de Bannon y la estrategia de EE:UU aplicada a las tierras del Cid, apareció montado a caballo aquel hombre de barba, pelo en pecho, cual personaje de la época de la conquista, que venía a salvar a España.
Y de pronto se situó en España, y creció y creció; entró en las Instituciones, hasta que aquel changarrito con pies de barro, mostró su realidad. Con Bannon con posibilidades de entrar a la cárcel en EE:UU, con demandas de sus propios afiliados en contra del Bunker, amo y señor del membrete; los no aclarados 100,000 dólares enviados a Bolsonaro, para que le gane a Lula, entonces apareció la verdad. Un grupo de iluminados, el Bunker, sin dar explicaciones a ningún afiliado, resultó víctima de sus propias contradicciones y en Andalucía tocó techo..
Y de ahí para adelante, en todas las encuestas, o casi todas, del 20 % y tercera fuerza fuerza nacional Vox, se fue al 12 % y pasó al 4 lugar.
Su techo fué Andalucía, y Macarena Olona el principio de su declive.
En la última comparecencia de los líderes de los partidos no estuvo Abascal quien se concretó a enviar un tuit.
Ese fue el proceso de ascenso y descenso de aquel changarrito pagado por Esperanza Aguirre llamado Vox.