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Rafael Fernández Tomás

Reflexiones de Belarmino

¡¡¡¡EL MISERABLE EN MERIDA.- CRISPIN, LA OFICINA MÓVIL DEL DIPUTADO,.LA VISITA AL RECLUSORIO !!!

Se ha refugiado el miserable en Mérida, dejando la familia el bastión de Cancun. Allí está la Gran Empresa , un hijo, la señora creo llamarse Sonia, y en algún lugar de tan bellisima ciudad, donde viví los 20 años más bellos de mi vida donde fui diputado, donde Palaoma y Acacia vivieron sus 20 años más bellos en aquel club de golf de la Ceiba.

Para cuando  la agresión a mi nieta,recordaba aquel momento inolvidable que me dejaron Paloma y Acacia su madre  y su hermana. Tenían tres años, y en aquella piscina de las viejas, profundas, del club, estaban sentaditas con sus flotadorcitos viendo al padre nadar. De pronto, sin decir agua va, las gemelas se quitaron los flotadores, y Paloma y tras ella Acacia, se lanzaron a la piscina sin saber nadar. Cruzaron nadando por instinto, llegaron a la otra orilla, se salieron y siguieron, como si nada, persiguiendo mariposas.

Como cualquier hijo desarrollaron su potencial hasta los 20 años. Fabiola, el padre le cortó a machetazos a los 5 años el futuro feliz que merecía.

Casualmente, en esa ciudad de Mérida, donde está escondido bajo la protección familiar y el dinero, es donde nos trasladamos al nacer nuestras hijas para evitar la contaminación insoportable de la ciudad de México. 

Mérida, instalada , prudentemente del mar 40 kms, para protegerla es una ciudad muy bella, de un o o dos pisos, alineado de norte a sur, con calles con nombres pares o impares, su Plaza colonial, la Iglesia, el Palacio de Gobierno con esos bellísimos  murales de la historia de ella y sobre todo la epopeya de los mayas y el descuartizamiento de Jacinto Canek, lider de ellos con cuatro caballos.

Blanca la ciudad, destacaba por los hipiles impecablemente blancos de las mujeres mayas y las guayaberas de los hombre . Calurosa con un millón de yucatecos, gente buena, que todas las tardes salían con sus mecedoras a sus puertas para conversar entre ellos y los vecinos, y la serenidad.

Y allí, me tocó ser Diputado Federal y tener una oficina en  SegurosAmérica, la principal aseguradora del país, quien me proporcionó una oficina, pequeña independiente en Paseo Montejo, y de donde salieron años de esfuerzo para ,tras 100 viajes a Chetumal en el vuele  512 de Aeromexico, logré todos los seguros del Gobierno de Quintana Roo, con el gobernador Pedro Joaquín Coldwell, sirio libanes, buena  persona, cuyo padre vino a principios de siglo de Libano y se instaló en Cozumel y luego tras tres años de trabajo el mayor Seguro de Vida en la historia del Sureste, 11,000 empleados del gobierno de Yucatán.

Como diputado, sesionaba en el Congreso medio año y el otro medio, abrí una oficina para atender a la población en Mérida.

En las noches iba a  la central de autobuses urbanos, me subía y bajaba de “palomita” durante hora y media en 15 camiones al día,y de pronto, les aparecía a los pobres trabajadores agotados, un ciudadano en guayabera blanca:

” YO ME SUBÍ A ESTOS AUTOBUSES PARA PEDIRLES SU VOTO PARA SER DIPUTADO FEDERAL. YA LO SOY, AHORA VENGO A SERVIRLES A USTEDES”. y les entregaba mi tarjeta, con mi dirección y mis teléfonos.

Pronto empezaron  a llegar mujeres y hombres, donde se les atendía con Lupita y Armando al frente, hasta que un día, tomando un café en la principal avenida Paseo de Montejo, observaba pasar a las calesas tiradas por caballos, con turistas degustando la ciudad y me cayó la idea.

Alquilé por meses, una de ellas. Le puso en la parte de atrás OFICINA MÓVIL DEL DIPUTADO FEDERAL RAFAEL FERNANDEZ TOMAS. Y con Crispin, mi caballo, inolvidable el ÚNICO CABALLO CON FUERO, recorríamos los rincones oyendo a la población.

A las dos, en la fila de autos de los padres que iban a buscar a sus hijos a la escuela, la mejor de Yucatán, estaba la calesa. Al entrar, mis hijas , sorprendidas al principio, veían como todos los demás niños, como su padre las iba a buscar, como reinas que eran, en su Oficina Móvil..

Un día en la Central del Pescado, estacioné, baje e invité a los trabajadores a enseñarles mi oficina móvil, con aire acondicionado, ecológica y al salir buscando una camioneta todo terreno negra, típico de los diputados, se encontraban con Crispin.

Cuanto desearía estar allí con Crispin, buscando en los rincones de la ciudad al Miserable.

Un día, decidí visitar la cárcel, el Reclusorio de Mérida. De mi oficina se informó un jueves que el domingo el Diputado Federal, iba a visitar el Reclusorio el domingo a las 9 has. El Director se puso sus mejores galas, pensando en que llegarían las Cámaras a ese histórica visita, pues nunca un diputado habia estado allí. Pero, sorpresa, ni cámaras ni nada. El Tal Fernandez se presento lo saludó habló con el y pasó a visitar toda el penal. Con Lupita y Armando, a su lado y sus tarjetas, recorrieron durante 5 horas(el director no aguantó y a las tres horas se fue). 

A cada recluso le daba la tarjeta y me ponía a su disposición. Lupìta preguntó a los guardias que nos acompañaban: ” ¿Oiga y donde están los más peligrosos?”. ” Pues aquí en estas celdas donde estamos”. Lupita Martín en todos esos años mi brazo derecho, dijo ¡Gulp!.

Y finalmente llegamos a una zona donde convivían los discapacitados con los violadores(quienes contagiaban y abusaban de aquellos, hasta aquel día, que se acabó ).

En la puerta de un celda observe en árabe unas palabras, pregunté quien me podía traducir: “El director de la Biblioteca”. Llegó ese hombre con una mujer la directora de la Biblioteca de la cárcel de mujeres, aledañas al penal.

Fui con ellos a ver la biblioteca, y les dejé mi tarjeta” por si podía serles útil”. y ahí terminaban las 5 horas de visita.

Al salir, Armando que siempre me acompañaba amigo leal, me dice: ” Oye Rafael, ¿ sabes quien es la apareja que acabas de saludar?”. Pues amantes, mataron al marido de ella, y lo descuartizaron, y repartieron sus restos por toda la ciudad”.

Sabe bien, el miserable Diego Aquino, lo que es estar 20 años en la cárcel, y el trato que le dan a los violadores los demás presos, por eso HUYE, Y HUYE, con el manto protector del dinero de la familia.

Diego, me ha obligado a ésto y la actitud y amenazas de su familia. 

MI  HIJA PALOMA Y TODA LA FAMILIA SOLO PEDIMOS JUSTICIA.

El daño que le ha hecho a su hija y a MI NIETA, NO TIENE NOMBRE

 

 

 

 

 

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