{"id":127,"date":"2015-03-26T11:19:28","date_gmt":"2015-03-26T10:19:28","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcomercio.es\/reflexiones-de-belarmino\/?p=127"},"modified":"2015-03-26T11:19:28","modified_gmt":"2015-03-26T10:19:28","slug":"el-taller-de-la-calle-60","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/reflexiones-de-belarmino\/2015\/03\/26\/el-taller-de-la-calle-60\/","title":{"rendered":"el taller de la calle 60."},"content":{"rendered":"<p><strong><em>Aquella casona en la acalle 60, Don Enrique Gottdiener, escultor, la hab\u00eda convertido en su taller.Descendiente\u00a0de emigrantes del\u00a0ca\u00eddo\u00a0Imperio\u00a0Austro H\u00fangaro en 1918, trabajaba en el patio de su taller,entre maderas, metales, gubias,\u00a0mientras en la casona se hacinaban cientos de objetos de diversos\u00a0pa\u00edses\u00a0y diversas \u00e9pocas,con el polvo encima.De\u00a0pronto, unos fuertes golpes en la puerta a la calle, llamaron su atenci\u00f3n: &#8221; Oiga,\u00bfusted no tiene dijes mayas que den suerte?, preguntaba con su esposa aquel hombre&#8221;, a cuya\u00a0respuesta\u00a0negativa, el\u00a0escultor\u00a0invit\u00f3 a pasar a\u00a0aquella\u00a0pareja, el Licenciado y su esposa,ansiosos,con el taxi esperando.&#8221; Lo \u00fanico que tengo es una Ixchel, pero est\u00e1 sin terminar.Tardar\u00eda trabajando d\u00eda y noche dos d\u00edas&#8221;. &#8220;Esa es para nosotros &#8220;,dijo aquel hombre robusto, con ppco cabello, mientras regresaba al taxi, para asistir al siguiente acto del Se\u00f1or Presidente.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Enrique, a sus 55 a\u00f1os, hab\u00eda recorrido mucho mundo antes de conocer a Do\u00f1a Alina Estrada, bella campechana con quien tendr\u00eda 4 hijas.Por fin hab\u00eda echado ra\u00edces en aquella ciudad casi toda ella de plantas bajas, con numeraci\u00f3n pares para el norte sur \u00a0e impares para oriente a occidente. La Ciudad Blanca la llamaban.<\/p>\n<p>A los dos d\u00edas, aparece de nuevo aquella escena, y \u00a0con nerviosismo preguntaba el tal Licenciado, si ya estar\u00eda su escultura, y al o\u00edr que si, volte\u00f3 a verla:<strong><em>\u00a0Una escultura de madera de 40 cent\u00edmetros, la Ixchel, la diosa maya de la fertilidad&#8230;<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Mir\u00e1ndola fijamente, se dirige al escultor y le pregunta,<strong><em>\u00bf oiga y esto como da suerte?.Enrique el principal escultor de los mayas actuales, con un gran colmillo que le hab\u00eda dado la vida ,le\u00a0responde: &#8220;Dicen los mayas, que \u00a0pida un deseo,toque la\u00a0barriga del vientre y bese al touch(ombligo).Aquel hombre se par\u00f3, pens\u00f3, sus manos\u00a0acariciaron\u00a0aquel vientre y le\u00a0di\u00f3 un beso, al touch, saliendo de\u00a0inmediato, con ella bajo el brazo con su fina guayabera, y\u00a0al llegar a la puerta, se detiene \u00a0y dice: \u00bf Oiga, pero cuanto le debo?.Don Enrique sabedor de las debilidades de esa clase pol\u00edtica, le respondi\u00f3: &#8221; No es nada. Usted acaba de desear ser Presidente de la Rep\u00fablica y como lo va a ser, no es nada.&#8221;<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em>&#8220;D\u00edos lo oiga, D\u00edos lo oiga&#8221; se subi\u00f3 al taxi.El avi\u00f3n del su jefe, y amigo, que le hab\u00eda sugerido la visita que antes \u00e9l\u00a0hab\u00eda\u00a0hecho,el se\u00f1or Presidente iba a regresar a la capital del pa\u00eds.&#8221;<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Pasaron los a\u00f1os.Don Enrique iba a los pueblos mayas, a las estaciones de autobuses y con carboncillo pintaba a los mayas actuales, y luego esculp\u00eda a la vida de aquel pueblo.<\/p>\n<p>Diez a\u00f1os m\u00e1s tarde, en el Hospital 20 de Noviembre, a punto de perder una pierna que se le hab\u00eda gangrenado, al querer limpiar un problema en una u\u00f1a, con su gubia, cuando su amigo de toda la vida, le dice:Enrique ya viste la primera plana del Excelsior, el gran diario de aqquel pa\u00eds, y aquel hombre le dijo que, que humor iba a tener para ver un periodico,\u00e9l gran lector y amante de la m\u00fasica cl\u00e1sica.<\/p>\n<p>Don Juan le di\u00f3 la noticia:<strong><em>El d\u00eda de ayer, al visitar las fuerzas vivas al\u00a0Candidato\u00a0a la Presidencia de la Republica Jos\u00e9 L\u00f3pez Portillo y\u00a0entregarle 44 docenas de guayaberas para que su campa\u00f1a, el candidato, les dice: Agradezco este obsequio, como agradezco a aquel hombre que tanta suerte me ha dado en la vida: Don Enrique Gottdiener Soto&#8221;.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Enteradas las fuerzas vivas del aprecio del todopoderoso pr\u00f3ximo presidente, dador da favores contratos,de todo, se trasladaron en sus jets, a la ciudad de M\u00e9rida.<\/p>\n<p>All\u00ed Don Enrique,con pocos recursos hab\u00eda echo ,para un concurso en la calle 22, en aquel parque en donde se rendir\u00eda homeenaje a la madre, una Ixchel en metal de 3 metros, que le fu\u00e9 regresada por el gobierno, por que pod\u00eda reirse de ella, de su embarazo, los j\u00f3venes, y yac\u00eda all\u00ed, en el polvo, olvidada de aquel viejo taller.<\/p>\n<p><strong><em>Por supuesto, de inmediato las &#8220;fuerzas vivas&#8221; de Yucat\u00e1n, compraron aquella anorme escultura y se la mandaron al futuro Se\u00f1or Presidente,quien el llegar Los Pinos, en la salida de su residencia, todos los mexicanos observaban a\u00a0aquel\u00a0hombre, elegantemente vestido,con la banda presidencial en el pecho, se acercaba a aquella escultura, le acariciaba\u00a0el vientre y le besaba el touch, antes de ir a rendir todos los primeros de diciembre el Mensaje a la Naci\u00f3n.<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em>Resyes, Presidentes,\u00a0escritores\u00a0ilustres, todos tienen en sus residencias, o en sus oficinas, aquella Ixchel, que el se\u00f1or\u00a0Presidente, regalaba a todos los importantes que lo recib\u00eda&#8221;.<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong>Ma\u00f1ana comentar\u00e9 que hab\u00eda pasado en Caparroso, en Navarra, cuando se enteraron que aquel hombre era descendiente de Pep\u00edn L\u00f3pez, que\u00a0hab\u00eda\u00a0ido a hacer Las Am\u00e9ricas.<\/strong><\/p>\n<p><strong><em>Por supuesto, bien pendiente de ello estaban los miembros de la ETA.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Aquella casona en la acalle 60, Don Enrique Gottdiener, escultor, la hab\u00eda convertido en su taller.Descendiente\u00a0de emigrantes del\u00a0ca\u00eddo\u00a0Imperio\u00a0Austro H\u00fangaro en 1918, trabajaba en el patio de su taller,entre maderas, metales, gubias,\u00a0mientras en la casona se hacinaban cientos de objetos de diversos\u00a0pa\u00edses\u00a0y diversas \u00e9pocas,con el polvo encima.De\u00a0pronto, unos fuertes golpes en la puerta a la calle, [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":16,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[5],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/reflexiones-de-belarmino\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/127"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/reflexiones-de-belarmino\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/reflexiones-de-belarmino\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/reflexiones-de-belarmino\/wp-json\/wp\/v2\/users\/16"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/reflexiones-de-belarmino\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=127"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/reflexiones-de-belarmino\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/127\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/reflexiones-de-belarmino\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=127"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/reflexiones-de-belarmino\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=127"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/reflexiones-de-belarmino\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=127"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}