{"id":129,"date":"2015-03-27T10:27:35","date_gmt":"2015-03-27T09:27:35","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcomercio.es\/reflexiones-de-belarmino\/?p=129"},"modified":"2015-03-27T10:27:35","modified_gmt":"2015-03-27T09:27:35","slug":"caparroso-el-petroleo-y-eta","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/reflexiones-de-belarmino\/2015\/03\/27\/caparroso-el-petroleo-y-eta\/","title":{"rendered":"Caparroso, el petr\u00f3leo y ETA."},"content":{"rendered":"<p>Aquella ma\u00f1ana aquel peque\u00f1o pueblo de la Comunidad Foral de Navarra,vio rota su tranquilidad.La cita urgente del Se\u00f1or Alcalde, a los miembros del Ayuntamiento y los representantes de las fuerzas vivas no era normal.Con la euforia reflejada en el rostro inform\u00f3 a aquel peque\u00f1o grupo selecto que el descendiente de Pep\u00edn L\u00f3pez, que los m\u00e1s viejos aun recordaban, acababa de ser electo Presidente de un pa\u00eds latinoamericano, pero que adem\u00e1s&#8230;.era un pa\u00eds petrolero.<\/p>\n<p>De inmediato, la tranquilidad de aquel pueblo de 2,900 habitantes, en la cabecera del Valle del Ebro y a 56 kil\u00f3metros de Pamplona,se romp\u00eda.Toda su historia agr\u00edcola, con pocos recursos, abr\u00eda nuevos horizontes, motivo por el cual se nombro una comisi\u00f3n ,Presidida por el Alcalde, y 9 personas destacadas m\u00e1s, para que se estableciera contacto de inmediato con la oficina de aquel hombre.<\/p>\n<p>Mientras Don Enrique Gottdiener, ya con s\u00f3lo una pierna cruzaba su ciudad en su viejo autom\u00f3vil gris,en la capital del pa\u00eds, el Estado Mayor Presidencial,daba curso a aquellos diez caballeros espa\u00f1oles y a la invitaci\u00f3n que le hac\u00edan al Se\u00f1or Presidente L\u00f3pez Portillo:&#8221;<strong><em>\u00a0Insistales por favor que\u00a0somos\u00a0los\u00a0representantes de la ciudad espa\u00f1ola de donde eran originarios sus antepasados&#8221;.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Por fin la fecha la fecha lleg\u00f3.Varios de los diez que no hab\u00edan cruzado el charco, es m\u00e1s que ni siquiera hab\u00edan subido en un avi\u00f3n,haciendo uso de todo su valor y por el bien del pueblo,sal\u00edan en aquel avi\u00f3n de Iber\u00eda, que cruzando la ruta del Atl\u00e1ntico Norte y bordeando todos los Estados Unidos, los llevar\u00eda a aquel pa\u00eds cuyo nombre les costaba escribir.Era con X o con J, se preguntaban.Poco a poco la cena, la tranquilidad del vuelo, los vinos y los brandys, los fu\u00e9 metiendo en un sue\u00f1o, donde cada quien so\u00f1aba y so\u00f1aba, en el futuro de su pueblo, al grado de que muy pocos percibieron la enorme alfombra de luces que por kil\u00f3metros, de este a oeste y norte al sur, mostraba que se llegaba a aquella ciudad de 15 millones de habitantes.<\/p>\n<p><strong><em>Por supuesto el d\u00eda lleg\u00f3. Impresionados por\u00a0aquellos\u00a0hombres militares, vestidos de civil,\u00a0impecables y corteses que los fueron a recoger a su hotel en el coraz\u00f3n de Paseo de la Reforma y los llevaron a a la Residencia Presidencial de Los Pinos.<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em>Al llegar a su despacho, encontraron a aquel hombre corpulento, con poco cabello, pero casi due\u00f1o de todo el poder del pa\u00eds.Tras los abrazos, las bienvenidas, el intercambio de regalos, Don Jos\u00e9 los invit\u00f3 a aquel\u00a0impresionante\u00a0jard\u00edn, parte del Bosque de Chapultepec, en donde le\u00a0esperaban, al son de los mariachis, aquella mesa colorida, como colorido era aquel pa\u00eds.El mole poblano, el guacamole, las tortillas, los chiles variados, los dulces de Oaxaca, a su vista, les hac\u00edan intimar con el anfitri\u00f3n, a quien procuraban trasmitirle las bellezas de su Caparroso, de las Fiestas de Pamplona, del pueblo de sus antepasados.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Y los mariachis entonaban el Rey, y el ambiente se dilu\u00eda entre tequila y tequila, y donde al Se\u00f1or Presidente le sali\u00f3 de inmediato lo espa\u00f1ol,<strong><em>\u00a0nada comparable con aquel d\u00eda que entr\u00f3 a caballo, con sombrero y\u00a0pistola, los tres elementos que llevaron los conquistadores, nada menos que&#8230;&#8230;.a\u00a0las\u00a0ruinas\u00a0de Teotihuac\u00e1n. As\u00ed era el Se\u00f1or Presidente&#8230;..<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Aquella belleza, aquella m\u00fasica, la bebida y la comida embriagantes, los introdujeron en un sopor de futuro:&#8221;<strong><em>Ni los pamplonicas van a tener lo que\u00a0tendra\u00a0el pueblo, m\u00e1xime cuando el Se\u00f1or\u00a0Presidente, confirm\u00f3 su visita, en cuanto surgiera el primer viaje oficial a Espa\u00f1a&#8221;.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Y as\u00ed, en el autob\u00fas de regreso, en aquel autob\u00fas, presidido por aquellos motociclistas,deseaban llegar al hotel para hablar al pueblo, pero sobre todo para ir al ba\u00f1o.Aquel moles y aquellos tequilas&#8230;..<\/p>\n<p>Al regreso, dos horas menos por los vientos c\u00e1lidos del Atl\u00e1ntico, casi ni se enteraron, y al llegar a Madrid, ni esperar ni nada.El trasbordo a Pamplona, donde decenas de autom\u00f3viles con vecinos y vecinos del pueblo los esperaban.<\/p>\n<p><strong><em>Hicieron planes en los d\u00edas y semanas siguientes: \u00bf C\u00f3mo recibir a aquel hombre y que hacer para acercarlo al pueblo?. De ah\u00ed sali\u00f3 la idea de la Casona,que con recursos del banco del Pueblo, m\u00e1s los recursos de los m\u00e1s\u00a0acaudalados, para que aquel hombre pudiera pasar los\u00a0veranos en el pueblo sereno de sus antepasados, para descansar de aquel enorme pa\u00eds y de aquella ciudad.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Y Don Jos\u00e9, les cumpli\u00f3. En.En su primer viaje a oficial a Espa\u00f1a, despu\u00e9s de los protocolos y los actos programados, sus ayudantes insist\u00edan den la necesidad de no defraudar a los habitantes de Caparroso, que llamaban a todas horas.<\/p>\n<p><strong><em>Por fin, del se\u00f1or Presidente orden\u00f3: a Caparrosos. Dej\u00f3 en Madrid a su esposa Do\u00f1a\u00a0Carmen\u00a0haciendo una vez m\u00e1s el \u00a0rid\u00edculo\u00a0de tocar en el piano de cola que exig\u00eda en su hotel cada\u00a0vez que viajaba su marido al extranjero y luego, como &#8221; la Collares&#8221;, parar el transito en doble fila en la Gran V\u00eda para ir de compras.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Por fin Don Jos\u00e9 L\u00f3pez Portillo lleg\u00f3 al pueblo de sus antepasados.La m\u00fasica navarra,los j\u00f3venes del pueblo con sus vestimentas regionales, y los hombres con sus mejores trajes y la mujeres sus mejores vestidos.La gran comilona espa\u00f1ola los esperaba: totalmente diferente, no faltaba nada.Los g\u00fcisquis, los brandys, los vinos de la Rioja, hasta tres botellas de Vega Sicilia para su invitado, hasta que quedaba lo m\u00e1s importante: la Visita a la Casona, y el nombramiento de Hijo Predilecto de Caparroso.<\/p>\n<p>Don Jos\u00e9, ya un poco cansado de aquel pueblo, recorriendo \u00a0la Casona, llama al su ayudante y le dice:&#8221;\u00a0<strong><em>Coronel,\u00a0vayamos\u00a0ya a Madrid&#8230;.&#8221;.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Despu\u00e9s de aquella comilona, lo \u00fanico que deseaba al se\u00f1or Presidente, era llegar a Madrid a sumergirs en los muslos de Rosa Luz Alegr\u00eda, su \u00fanica ministra y amante.<\/p>\n<p><strong><em>Por supuesto Don Enrique ya yac\u00eda en M\u00e9rida, en la Rotonda de los Hombres Ilustres, y don Jos\u00e9 en cuanto\u00a0sali\u00f3\u00a0se olvid\u00f3 de la tierra de sus\u00a0antepasados.<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em>Nunca m\u00e1s regres\u00f3.El pueblo quedo hipotecado durante casi 10 a\u00f1os.A un costado, el r\u00edo sereno,\u00a0dio\u00a0la pauta al pueblo, que continu\u00f3 su ritmo, su vida rural y sus casi 3,000\u00a0habitantes nunca mas supieron nada de\u00a0aquel\u00a0petroleo salvador&#8230;.<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em>M\u00e1s atentos a ese Presidente fueron los dirigentes de Batasuna, que un d\u00eda llegaron al despacho de Don Jos\u00e9, le explicaron de la &#8220;persecuci\u00f3n\u00a0de hombres y mujeres de la zona de sus antepasados&#8221;, lo que\u00a0sensibiliz\u00f3\u00a0a aquel Se\u00f1or Presidente, que\u00a0dio\u00a0entrada a decenas\u00a0de\u00a0etarras.<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em>A\u00f1os despu\u00e9s las autoridades espa\u00f1oles lo supieron.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Aquella ma\u00f1ana aquel peque\u00f1o pueblo de la Comunidad Foral de Navarra,vio rota su tranquilidad.La cita urgente del Se\u00f1or Alcalde, a los miembros del Ayuntamiento y los representantes de las fuerzas vivas no era normal.Con la euforia reflejada en el rostro inform\u00f3 a aquel peque\u00f1o grupo selecto que el descendiente de Pep\u00edn L\u00f3pez, que los m\u00e1s [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":16,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[5],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/reflexiones-de-belarmino\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/129"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/reflexiones-de-belarmino\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/reflexiones-de-belarmino\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/reflexiones-de-belarmino\/wp-json\/wp\/v2\/users\/16"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/reflexiones-de-belarmino\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=129"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/reflexiones-de-belarmino\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/129\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/reflexiones-de-belarmino\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=129"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/reflexiones-de-belarmino\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=129"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/reflexiones-de-belarmino\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=129"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}