{"id":15250,"date":"2021-03-21T11:04:28","date_gmt":"2021-03-21T10:04:28","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/reflexiones-de-belarmino\/?p=15250"},"modified":"2021-03-21T11:04:28","modified_gmt":"2021-03-21T10:04:28","slug":"reflexiones-i-sobre-la-vida-de-un-espanol-mexicano-y-retornado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/reflexiones-de-belarmino\/2021\/03\/21\/reflexiones-i-sobre-la-vida-de-un-espanol-mexicano-y-retornado\/","title":{"rendered":"\u00a1\u00a1\u00a1\u00a1REFLEXIONES( I)  SOBRE LA VIDA DE UN ESPA\u00d1OL, MEXICANO Y RETORNADO !!!"},"content":{"rendered":"<p><b>Llegu\u00e9 a M\u00e9xico en el vientre de mi madre Pura en 1939 y en \u00e9l encontr\u00e9 la tierra de Emiliano\u00a0 Zapata.Miembro de una familia sencilla de exiliados\u00a0espa\u00f1oles donde\u00a0viv\u00edamos\u00a0en la oscura calle de L\u00f3pez en el centro de la ciudad de M\u00e9xico, en el departamento 2, en 60 metros cuadrados, Belarmino y Severina, en una habitaci\u00f3n, un ba\u00f1ito, en la otra Pura, Rafael y dos hijos, el que escribe y Carlos., y tras un pasillo de 5 metros, se daba a una cocinita y a la derecha, en el sal\u00f3n dorm\u00edan Urcesino y Agripino.<\/b><\/p>\n<p><b>Los estudios de primaria, secundaria y preparatoria los realic\u00e9 en el Colegio Madrid, obra del exilio.A los 17 a\u00f1os entre a la Universidad Aut\u00f3noma\u00a0de M\u00e9xico con 300,000 alumnos, No. de cuenta 575926, donde el costo anual era de 30 euros a estudiar ingenier\u00eda civil donde, por razones personales s\u00f3lo acab\u00e9 4 a\u00f1os.Si en el Madrid me llamaban &#8221; la pulga&#8221; por bajo de estatura y de autoestima, al no terminar la carrera, m\u00e1s profunda era mi baja eutoestima, hasta que entr\u00e9 al Banco del Atl\u00e1ntico, en el m\u00e1s bajo nivel Auxiliar III.<\/b><\/p>\n<p><b>Desde los 15 a\u00f1os Secretario General de las Juventudes Socialistas de Espa\u00f1a, siempre en medio del exilio, tomando caf\u00e9\u00a0y escuchando a los viejos en el Caf\u00e9 Madrid,enterr\u00e1ndolos, socialistas, anarquistas, comunistas, con su \u00fanico viejo traje, sin un peso y s\u00f3lo con el carnet del partido o del sindicato como herencia a sus hijos, cuando tuve mis primeras vacaciones en 1965, a los 25 a\u00f1os, decid\u00ed conocer a Espa\u00f1a.La Ejecutiva en Tolouse, me pidi\u00f3 pasar por Par\u00eds para ayudarles a entregar\u00a0los documentos del Congreso a los compa\u00f1eros de la clandestinidad en Espa\u00f1a.<\/b><\/p>\n<p><b>Tras Madrid, Galicia y antes del Pais Vasco, me toc\u00f3 llegar a la tierra de mis viejos, Asturias, en donde un tal Comisario Ramos, me detuvo 10 d\u00edas en el cuartel de Pumarin en Oviedo.Al revisar mi maleta,con la preocupaci\u00f3n de que encontrasen los documentos y las direcciones, de pronto apareci\u00f3 un bander\u00edn republicano\u00a0 salvador ,que hab\u00eda olvidado de entregar en Par\u00eds: \u00a1\u00a1Esto es una provocaci\u00f3n!! grito Ramos, mientras el Morado fijaba su vista logr\u00e9 pasar los documentos, sin que el se percatara.En la corcel\u00a0sin experiencia alguna, hice cachitos de papel y los met\u00ed\u00a0en la tela de dentro de la chaqueta. A los 10 d\u00edas, me dijo \u00a1\u00a1Te largas!!, y me puso, gratis ,dos policias en el tren que me llev\u00f3 a San Ju\u00e1n de Luz.All\u00ed me deshice de los papeles y llegue a Tolouse, d\u00ed conferencias y al llegar a M\u00e9xico, gracias a Don Delfino Ramos, era otro.Esa experiencia subi\u00f3 mi autoestima, al grado que al regresar me pasaron de Auxiliar III, a Jefe de Personal del Banco del Atl\u00e1ntico, filial del BNP franc\u00e9s.<\/b><\/p>\n<p><b>Con oficina en el coraz\u00f3n financiero de la ciudad de M\u00e9xico, a los 26 a\u00f1os entre a estudiar con los jesuitas la carrera de Ciencias Pol\u00edticas\u00a0y Sociales.<\/b><\/p>\n<p><strong>De 7 a 9 de la ma\u00f1ana iba a clases,(la carrera la hice a t\u00edtulo de suficiencia con 9.8 de promedio) y m\u00e1s tarde me iba a mi oficina en el Banco.<\/strong><\/p>\n<p><b>Estando\u00a0en 1968 unos d\u00edas en Acapulco en el mejor hotel, El presidente, escuche en la radio del taxista: &#8221; Hoy en la tarde manifestaci\u00f3n\u00a0del Movimiento Estudiantil de Santo Tom\u00e1s al Z\u00f3calo&#8221;. Le dije al taxista&#8221;regrese al hotel&#8221;, pagu\u00e9 la cuenta, me fui\u00a0al aeropuerto y desde el de la Ciudad de M\u00e9xico, fui\u00a0a la manifestaci\u00f3n, a la que me incorpor\u00e9 durante 6 kil\u00f3metros cargando me maleta, y entonces ENCONTR\u00c9\u00a0EL PUEBLO MEXICANO.<\/b><\/p>\n<p><b>Llev\u00e9 a la huelga a mi sal\u00f3n, luego a todos Ciencias Pol\u00edticas\u00a0y Sociales y al d\u00eda siguiente, a la tercera\u00a0parte de la Ibero donde por primera\u00a0vez en la historia la Universidad Iberoamericana, privada, particip\u00f3 en un Huelga en M\u00e9xico.<\/b><\/p>\n<p><strong>El Movimiento Estudiantil Popular de 1968, ha sido una de las m\u00e1s grandes experiencias de aquel nieto de Belarmino, recorriendo las calles de la ciudad de M\u00e9xico<\/strong><\/p>\n<p><b>En ese marco el Banco me envi\u00f3 a San Jos\u00e9 Iturbide, en Guanajuato a inaugurar una sucursal. Al llegar me detuvieron en Guanajuato varios d\u00edas, acus\u00e1ndome\u00a0de ir a extender al Movimiento<\/b><\/p>\n<p><b>En 1965, hab\u00eda\u00a0estado como espa\u00f1ol detenido en Oviedo y en 1968 como mexicano detenido en Guanajuato.<\/b><\/p>\n<p><strong>Ese fue el principio.<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Llegu\u00e9 a M\u00e9xico en el vientre de mi madre Pura en 1939 y en \u00e9l encontr\u00e9 la tierra de Emiliano\u00a0 Zapata.Miembro de una familia sencilla de exiliados\u00a0espa\u00f1oles donde\u00a0viv\u00edamos\u00a0en la oscura calle de L\u00f3pez en el centro de la ciudad de M\u00e9xico, en el departamento 2, en 60 metros cuadrados, Belarmino y Severina, en una habitaci\u00f3n, [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":16,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[1],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/reflexiones-de-belarmino\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15250"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/reflexiones-de-belarmino\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/reflexiones-de-belarmino\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/reflexiones-de-belarmino\/wp-json\/wp\/v2\/users\/16"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/reflexiones-de-belarmino\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=15250"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/reflexiones-de-belarmino\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15250\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":15252,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/reflexiones-de-belarmino\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15250\/revisions\/15252"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/reflexiones-de-belarmino\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=15250"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/reflexiones-de-belarmino\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=15250"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/reflexiones-de-belarmino\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=15250"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}