{"id":21098,"date":"2022-04-16T16:08:53","date_gmt":"2022-04-16T14:08:53","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/reflexiones-de-belarmino\/?p=21098"},"modified":"2022-04-16T16:08:53","modified_gmt":"2022-04-16T14:08:53","slug":"aquella-noche-en-la-zarzuela-esta-es-una-conversacion-de-hijo-de-exiliado-a-hijo-de-exiliado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/reflexiones-de-belarmino\/2022\/04\/16\/aquella-noche-en-la-zarzuela-esta-es-una-conversacion-de-hijo-de-exiliado-a-hijo-de-exiliado\/","title":{"rendered":"\u00a1\u00a1\u00a1\u00a1AQUELLA NOCHE EN LA ZARZUELA, &#8220;ESTA ES UNA CONVERSACI\u00d3N DE HIJO DE EXILIADO A HIJO DE EXILIADO&#8221; !!!"},"content":{"rendered":"<p><b>Vi la foto hoy. Rodeado por sus hijas y sus nietos, Juan Carlos I, luc\u00eda avejentado en Abu Dabi. Pero, como me pasa con Felipe nunca olvido a quien fue atento conmigo, y eso me lleva a la primera entrega de los Premios Principe de Asturias all\u00e1\u00a0por 1980, donde invitados estabamos los tres hijos de Pura y Rafael. <\/b><\/p>\n<p><b>Hac\u00eda un a\u00f1o que lo hab\u00eda conocido en una comida tras el acto de Covadonga donde nombraron al hijo con sus 12 a\u00f1os Pr\u00edncipe\u00a0de Asturias, en una comida campestre entre Covadonga y Oviedo, y donde, de frente, como lo muestra la fotograf\u00eda, me acerque a saludarlo a la salida: Mir\u00e1ndonos\u00a0a los ojos, el descendiente de Alfonso XIII y yo de Belarmino, minero de Sama, al felicitarlo: &#8220;Yo fui uno de los que pens\u00f3 que usted\u00a0iba a durar poco&#8221;.Conoc\u00eda a presidentes pero no a un rey, y observ\u00e9, como alto y delgado, al escuchar aquellas palabras, se volvi\u00f3\u00a0m\u00e1s\u00a0alto y nuestras miradas se manten\u00edan&#8221;.Al salir pens\u00e9,como ha sido siempre me vida, que quiz\u00e1s me hab\u00eda pasado, pero al subir al auto, mi padre me dijo: &#8221; le ca\u00edste\u00a0bien al rey&#8221;.<\/b><\/p>\n<p><b>Al a\u00f1o , traje de M\u00e9xico un bello libro sobre los Mayas, &#8220;para el rey &#8220;.Era un viernes, pero a la hora de la comida, con mi esposa, imposible. Est\u00e1bamos\u00a0todos sentados cuando llegaron ellos al Reconquista con mis padres.Nosotros sentados con un matrimonio de militares y una pareja que no conoc\u00edamos\u00a0que era la Duquesa de Alba y el marido jesuita de aquella \u00e9poca.<\/b><\/p>\n<p><b>En el Campoamor, otro tanto. Est\u00e1bamos\u00a0en un palco los hijos de Pura y Rafael, y la reina con mi madre en otro enfrente,, mientras aquel muchacho, con su padre, Masaveu y mi padre, di\u00f3 su primer discurso, donde los nervios lo traicionaron e hizo un peque\u00f1o alto, normal por su edad, pero que todos lo vimos bien.<\/b><\/p>\n<p><b>S\u00f3lo quedaba, la recepci\u00f3n para 1,000 personas en el Reconquista a las 9 de la noche y al acercarnos, Juan Carlos I, sal\u00eda precipitadamente creo que por un intento de coroneles. &#8221; Chin, se me va el rey&#8221;, me dije a mi mismo ,y me acerqu\u00e9 al estilo mexicano, y le grit\u00e9 : &#8221; Juan Carlos&#8221;,as\u00ed seco, le entregue mi carta pidi\u00e9ndole\u00a0una audiencia, ministros los miembros de su seguridad, ante tal imprudencia, me llevaron hasta una de las columnas.Dentro, al comentar a mis padres y amigos lo que hab\u00eda pasado se rieron de mi, y recuerdo una frase que ha sido t\u00f3nica\u00a0de mi vida: &#8221; Es cierto el 95 % es que ni caso, pero de todo el \u00fanico que tiene el 5 % soy yo&#8221;.<\/b><\/p>\n<p><b>El lunes estaba con mi madre bebiendo un blanco caliente,en el bar Niza, cuna de los socialistas con mi madre, cuando me llaman por tel\u00e9fono. Era Lizbeth, mi esposa(&#8220;primor mexicano, vestida de blanco\u00a0 con antecedentes andaluces y\u00a0 \u00a0p\u00f3mulos mayas&#8221; hab\u00eda dicho la prensa asturiana&#8221;): &#8221; Te lleg\u00f3 este telegrama&#8221;, le ped\u00ed que me lo leyese y lo conservo en la memoria tal cual:&#8221;Su majestad Juan Carlos I, lo recibe el mi\u00e9rcoles(en 10 d\u00edas) en el Palacio de la Zarzuela, camino\u00a0 a El Pardo, desviaci\u00f3n Somontes a las ocho menos cuarto&#8221;.<\/b><\/p>\n<p><b>Ese d\u00eda estaba en Madrid, y a las seis y cuarto sal\u00ed del hotel, cruce aquella avenida del antiguo Madrid, me sent\u00e9, ped\u00ed un g\u00fcisqui\u00a0, y en una servilleta escrib\u00ed\u00a0lo que le iba a decir. Pero sal\u00ed, lloviendo, a las siete menos diez y no hab\u00eda taxis, ante mi angustia.Y nada, hasta que par\u00f3 uno, me sub\u00ed con mi gabardina Bourbory y mi libro. &#8221; Por favor lleveme al Palacio de la Zarzuela, que tengo una cita con el rey, all\u00ed me espera y luego me lleva a El Pa\u00eds&#8221;(a una cita con Jos\u00e9 Luis\u00a0Cebr\u00edan).<\/b><\/p>\n<p><strong>Ya tranquilo me acomod\u00e9 en el taxi. Pero observ\u00e9 que aquel hombre s\u00f3lo daba vueltas por el Madrid de los Austrias, y de de repente me dice: &#8221; Ya llegamos&#8221;: Teatro de la Zarzuela.<\/strong><\/p>\n<p><strong>No me hab\u00eda creido, &#8221; un chalado que me dice que lo lleve a ver al rey&#8230;.&#8221;.Me enfureci\u00f3, y le dije&#8221; se\u00f1or le dije que voy al Palacio de la Zarzuela,&#8230;&#8221;Mi sequedad lo sac\u00f3 de la zona, enfilamos a Ciudad Universitaria, y de ah\u00ed al Palacio de El Pardo&#8230;&#8230;hasta que a los ocho menos veinticinco llegamos: &#8220;Uff, vi la casita all\u00ed me checaron la cita y me dijeron pase usted&#8221;.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Bueno, ya estaba, pero no sab\u00eda que El Palacio estaba en medio de un bosque, y el auto avanzaba y nada, ni una luz ni nada, hasta que a las ocho menos cuarto llegamos\u00b7<\/strong><\/p>\n<p><b>No parec\u00eda\u00a0ostentoso, mas bien una residencia como las que conoc\u00eda de los ricos mexicanos. Me revisaron el libro, deje la gabardina y un ujier, chaqueta blanca, cabello cano, profesional me dice que lo siguiera.Y eso hice; sub\u00ed las escaleras, tapizada con un gris oscuro, y me dejaron en una oficina s\u00f3lo.(Mis amigos diplom\u00e1ticos\u00a0 me dec\u00edan que el rey recib\u00eda\u00a0abajo, y el hombre me recib\u00eda en su despacho personal).<\/b><\/p>\n<p><strong>Y all\u00ed, en esa oficina, s\u00f3lo y mi alma, por primera vez, me dije: &#8221; Y yo que hago aqu\u00ed, que le voy a decir a este hombre sobre lo que pasa en M\u00e9xico&#8221;, ese miedo me dur\u00f3 30 segundos, hasta que de la otra puerta un militar me dice, &#8220;Se\u00f1or Fernandez, pase por aqu\u00ed&#8221;, cruzamos y metros m\u00e1s adelante hab\u00eda unos militares trabajando, 3 o 4. De pronto, ante la alta puerta de color gris, aquel militar, anuncia al rey: &#8221; Su Majestad, el se\u00f1or Fernandez Tom\u00e1s&#8221;.<\/strong><\/p>\n<p><b>El Jefe del Estado, amable, me salud\u00f3\u00a0y e invit\u00f3 a sentarme en una mesa circular\u00a0 peque\u00f1a\u00a0a la entrada, mientras el contestaba el tel\u00e9fono. All\u00ed estaba el nieto de Belramino. Observaba, al fondo la mesa del rey, encima un tapiz con el s\u00edmbolo\u00a0de la corona, a la izquierda unas vidrieras con cortinas color rojo obscuro y del derecho, unas estanter\u00edas de una biblioteca donde destacaban tres veleros de plata.<\/b><\/p>\n<p><strong>Mi padre me hab\u00eda dicho: &#8220;El rey te da 15 minutos, y se levanta, lo que significa que ah\u00ed termina la reuni\u00f3n&#8221;. Pensaba en ello cuando aquel hombre, si yo ten\u00eda 40 el tendr\u00eda 43, se sent\u00f3 a mi lado.\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><b>Yo soy un hombre que quiere mucho a tu padre, yo me disculp\u00e9 por la forma como me hab\u00eda\u00a0acercado pero, le expliqu\u00e9 en M\u00e9xico no tenemos tradici\u00f3n mon\u00e1rquica.<\/b><\/p>\n<p><b>Y empez\u00f3 la platica, yo le dije lo que pasar\u00eda en M\u00e9xico, el me hablaba de cosas de Espa\u00f1a, y no se levantaba, y la conversaci\u00f3n\u00a0segu\u00eda, con temas que nunca a nadie he contado ni contar\u00e9, y habiendo empatia, el no se levantaba\u00a0y seguimos\u00a0conversando, hasta que un militar, toca la puerta\u00a0y dice: &#8221; Es que el Ministro&#8230;.&#8221;.<\/b><\/p>\n<p><b>Me levante, le di\u00a0el libro el lo observ\u00f3, y me despide: &#8221; Rafael, esta ha sido una conversaci\u00f3n de hijo de exiliado a hijo de exiliado: Yo nac\u00ed\u00a0en Roma y tu en M\u00e9xico&#8221;.<\/b><\/p>\n<p><strong>Lo agradec\u00ed&#8230;.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Al bajar,\u00a0 vi la hora: Nueve y diez minutos. Hab\u00eda estado una hora y veinte con el Rey de Espa\u00f1a, el Jefe del Estado.Tom\u00e9 con gabardina y sal\u00ed.<\/strong><\/p>\n<p><b>Mis pulmones se oxigenaron,y pens\u00e9 lo que se puede hacer cuando s\u00f3lo se tiene un 5 % de posibilidades, que ha sido t\u00f3nica\u00a0de toda mi vida.<\/b><\/p>\n<p><strong>Aquel taxista, casi quer\u00edan &#8220;bolearme los zapatos&#8221;. Este se\u00f1or ha de ser muy importante. Casi hora y media con el Rey&#8230;.., debi\u00f3 de pensar&#8230;<\/strong><\/p>\n<p><b>Por supuesto, a Cebr\u00edan nunca lo visit\u00e9 y fue\u00a0a casa de Agripino y Maria Luisa a tomarme unos buenos g\u00fcisquis.<\/b><\/p>\n<p><strong>No hab\u00eda sido una noche cualquiera.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Yo no puedo olvidar la actitud de aquel hombre conmigo, por mas que, como con Felipe, la vida nos llev\u00f3, casi de la misa camada, por lugares tan diferentes.<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Vi la foto hoy. Rodeado por sus hijas y sus nietos, Juan Carlos I, luc\u00eda avejentado en Abu Dabi. 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