{"id":21184,"date":"2022-04-19T13:23:17","date_gmt":"2022-04-19T11:23:17","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/reflexiones-de-belarmino\/?p=21184"},"modified":"2022-04-19T13:23:17","modified_gmt":"2022-04-19T11:23:17","slug":"el-salmon-2-pero-todavia-los-mariachis-callaban","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/reflexiones-de-belarmino\/2022\/04\/19\/el-salmon-2-pero-todavia-los-mariachis-callaban\/","title":{"rendered":"\u00a1\u00a1\u00a1EL SALM\u00d3N.- (2) &#8220;PERO, TODAV\u00cdA LOS MARIACHIS CALLABAN &#8220;!!&#8221;!!"},"content":{"rendered":"<p><strong>Y as\u00ed fue. Pod\u00edan cruzarse varias veces entre si en la\u00a0<\/strong><b>Universidad y ninguna palabra, ning\u00fan gesto, hasta que llegaban los 15 d\u00edas,pero ese d\u00eda Deborah y Rafael entraban cada uno por una puerta diferente, se sentaban y de nuevo la magia\u00a0aparec\u00eda.M\u00e1s complices, m\u00e1s amigos y con mayor confianza sus inquietudes volvieron a surgir.Con m\u00e1s severidad\u00a0pero con m\u00e1s profundidad.<\/b><\/p>\n<p><b>Sus vidas empezaban a fluir con m\u00e1s facilidad,sin darse cuenta de en cada reuni\u00f3n\u00a0est\u00e1base\u00a0sembrando una semilla, que era s\u00f3lo de ellos dos, y que crecer\u00eda conforme\u00a0ambos la mantuvieran con el sol y el agua que requer\u00eda,agua y sol que era la amistad, y el principio del cari\u00f1o que surg\u00eda entre ellos.<\/b><\/p>\n<p><b>De nuevo la siguiente cita a los 15 d\u00edas y en el mismo lugar, donde las 5 horas parec\u00edan volar pero que, a ambos, les dejaba algo dentro y como un secreto\u00a0se manten\u00eda y se disfrutaba.Era de ellos dos solamente.<\/b><\/p>\n<p><strong>Al t\u00e9rmino de cuarto encuentro, Rafael le sugiri\u00f3 que la pr\u00f3xima reuni\u00f3n quinces d\u00edas despu\u00e9s fuera, ya no en la Universidad, sino en la Catedral\u00a0 de la hermosa ciudad de Guadalajara, a 500 kil\u00f3metros al norte de la ciudad de M\u00e9xico.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Deborah, desconcertada pero sensible pens\u00f3: \u00a1\u00a1 Guadalajara!! y de inmediato acept\u00f3<\/strong><\/p>\n<p><strong>Eran principios de octubre, el oto\u00f1o estaba cerca.<\/strong><\/p>\n<p><strong>El d\u00eda fijado, a las cinco de la tarde, cada uno entraba por un port\u00f3n de aquella catedral, se ubicaban y se sentaban uno junto al otro sin hablarse.No era el momento de la palabra, sino de la piel, de los sentidos.Sus manos se entrelazaban y toda la comunicaci\u00f3n se trasmit\u00edan a las caricias de los dedos de las manos.Era muy profundo el sentimiento entre ambos. El silencia y la belleza de la catedral los arropaban.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Plenos, fuera los esperaba aquella bella tarde oto\u00f1al, con amplias avenidas, grandes jardines verdes, con flores por doquier, que hac\u00edan famosa aquella\u00a0 ciudad, donde en Tlaquepaque era la cuna del mariachi.<\/strong><\/p>\n<p><b>Y echaron a andar, comi\u00e9ndose\u00a0aquella ciudad, con sus manos entrelazadas, durante\u00a0 horas.<\/b><\/p>\n<p><strong>Pero los mariachis, junto con los tequilas,\u00a0 sus compa\u00f1eros de aquella noche, todav\u00eda callaban.<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Y as\u00ed fue. 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