{"id":2276,"date":"2017-01-05T13:55:38","date_gmt":"2017-01-05T12:55:38","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcomercio.es\/reflexiones-de-belarmino\/?p=2276"},"modified":"2017-01-05T13:55:38","modified_gmt":"2017-01-05T12:55:38","slug":"maria-guerra-rosa-yepes-y-mar-de-niebla","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/reflexiones-de-belarmino\/2017\/01\/05\/maria-guerra-rosa-yepes-y-mar-de-niebla\/","title":{"rendered":"\u00a1 MAR\u00cdA GUERRA, ROSA YEPES Y MAR DE NIEBLA !."},"content":{"rendered":"<p><strong>El d\u00eda de ayer se inici\u00f3 para mi cuando esperando que abriese el Banco, encontr\u00e9 a una mujer Ucraniana m\u00e1s joven que yo que la reconoc\u00ed de inmediato, sin saber lo que llevaba en sus espaldas.Al preguntarle por su madre Mar\u00eda Guerra, una amiga, de los llamados Ni\u00f1os de la Guerra, me inform\u00f3 de pronto: Falleci\u00f3 ayer.Hoy a las 10 en el Tanatorio de Jove la despedimos y la incineramos a las 6.<\/strong><\/p>\n<p><strong><em>Lo lament\u00e9. Mar\u00eda Guerra, hab\u00eda sido una mujer marcada por dos guerras. La Guerra Civil espa\u00f1ola en 1936, que llevaron a sus padres asturianos, a incorporarlos al contingente de los ni\u00f1os de unos 5 a\u00f1os que para ahorrarles\u00a0el dolor de la guerra en Espa\u00f1a, los recibi\u00f3 la Uni\u00f3n\u00a0Sovi\u00e9tica, en donde a los pocos a\u00f1os les cay\u00f3 encima la Segunda Guerra Mundial.Cuidados por los sovi\u00e9ticos con cari\u00f1o, recorrieron el territorio ruso seg\u00fan\u00a0la guerra se desplazaba. All\u00ed realizaron los estudios,crecieron, se casaron, tuvieron hijos y ella decidi\u00f3 con su marido Ucraniano y sus hijas ucranianas y las nietas ucranianas, regresar a su Asturias y contaron con la atenci\u00f3n de Matilde de la Torre, la Ministra que en 1994 construy\u00f3 para ellos y todos los que la necesitaran los Apartamentos Gij\u00f3n en la Calzada.<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em>Su padre hab\u00eda sido un enorme dirigente socialista asturiano.<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong>Pues estaba en el Tanatorio de Jove, fr\u00edo, solitario acompa\u00f1ando\u00a0a la hija y la nieta y otros amigos casi todos ucranianos,Era el mismo homenaje a Mar\u00eda y su cari\u00f1o de siempre desde que llegu\u00e9 a los Apartamentos\u00a0y ella subi\u00f3 a ponerse a mi disposici\u00f3n.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Estando en el Tanatorio, la nieta hab\u00eda comprado los peri\u00f3dicos, y al sentarme a ojearlos, una foto y una nota me dej\u00f3 seco: Rosa la siempre atenta y cari\u00f1osa mujer que trabajaba en Mar de Niebla, frente a nuestros Apartamentos, inconfundible\u00a0sentada, despu\u00e9s del trabajo, con su inseparable cigarrillo, inconfundible en el paisaje al salir, hab\u00eda fallecido el mismo d\u00eda de Mar\u00eda Guerra.Pero que hubiera fallecido, era tan atenta y solicita, bromista\u00a0y buena persona, acompa\u00f1ada \u00a0por su esposo que colaboraba en mantenimiento en esa, cada d\u00eda para mi m\u00e1s extraordinaria organizaci\u00f3n Mar de Niebla, a los 51 a\u00f1os de una embolia fue\u00a0un golpe seco..<\/strong><\/p>\n<p><strong><em>Y de all\u00ed, de aquel grupo mayor de amistades de Maria Guerra, aquella comuni\u00f3n de amigas de los &#8221; Ni\u00f1os de la Guerra&#8221;, me traslad\u00e9 al Tanatorio de Cabue\u00f1es, a estar acompa\u00f1ando a su esposo y sus dos hijos y a Hector, Eva, Bea, Javi, Nerea y las dem\u00e1s\u00a0compa\u00f1eras, y not\u00e9 de entrada que estaban todas las capillas llenas.(el invierno cobraba sus victimas), pero sobre manera me llam\u00f3 la cantidad\u00a0de j\u00f3venes que vi, pensando que adem\u00e1s de los amigos de Mar de Niebla, habr\u00eda\u00a0fallecido alg\u00fan otro joven.<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em>Cuando me acerqu\u00e9 a la capilla 12, mi sorpresa fue la enorme cantidad de personas, la mayor\u00eda j\u00f3venes que acompa\u00f1aban a Rosa Yepes. Por supuesto\u00a0con los ojos inchados Hector, que acababa de recibir el premio Princesa de Gerona y el alma de Mar de Niebla con todo su grupo, al frente saludaba, tan modesto como valioso es, a tantas personas.<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em>Pero Rosa y Luis Alfonso hab\u00edan tenido dos hijos y pensaba que eran compa\u00f1eros de los hijos aquel multitud.Me equivoqu\u00e9 aquellos muchachos por decenas era miembros de Mar de Niebla que acompa\u00f1aban al nieto de unos 15 a\u00f1os, agradeciendo\u00a0con su presencia las decenas de veces que Rosa, los atend\u00eda.Era los grupos de adolescentes\u00a0de los sectores\u00a0m\u00e1s marginales de La Calzada, por quien Rosa, as\u00ed s\u00f3lo Rosa, con su cigarrin siempre, tanto les ayud\u00f3 y tanto los quiso, en todos sus proyectos.<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em>Aquel Tanatorio reun\u00eda a los amigos de la familia, muy querida familia\u00a0de siempre en La Calzada, a los amigos de los hijos y la multitud de chavales que recibieron tanto cari\u00f1\u00f3 y afecto de Rosa, y acompa\u00f1aban a Marco su nieto.<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em>Ambas, asturianas tan queridas, de dos generaciones tan diferentes y dos vidas tan diferentes, Mar\u00eda Guerra y Rosa Yepes, eran dos asturianas de bien.<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em>Quienes tuvimos la oportunidad de vivir aquella despedida el mismo d\u00eda, ya en Jove, ya en Cabue\u00f1es, ya con exiliados ucranianos y asturianos y j\u00f3venes\u00a0de la Asturias de hoy, nunca olvidaremos todo lo que hab\u00eda en el seno del barrio de La Calzada donde orgullosamente vivimos<\/em><\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El d\u00eda de ayer se inici\u00f3 para mi cuando esperando que abriese el Banco, encontr\u00e9 a una mujer Ucraniana m\u00e1s joven que yo que la reconoc\u00ed de inmediato, sin saber lo que llevaba en sus espaldas.Al preguntarle por su madre Mar\u00eda Guerra, una amiga, de los llamados Ni\u00f1os de la Guerra, me inform\u00f3 de pronto: [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":16,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[5],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/reflexiones-de-belarmino\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2276"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/reflexiones-de-belarmino\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/reflexiones-de-belarmino\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/reflexiones-de-belarmino\/wp-json\/wp\/v2\/users\/16"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/reflexiones-de-belarmino\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2276"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/reflexiones-de-belarmino\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2276\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/reflexiones-de-belarmino\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2276"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/reflexiones-de-belarmino\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2276"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/reflexiones-de-belarmino\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2276"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}