{"id":23705,"date":"2022-07-18T13:00:04","date_gmt":"2022-07-18T11:00:04","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/reflexiones-de-belarmino\/?p=23705"},"modified":"2022-07-18T13:00:04","modified_gmt":"2022-07-18T11:00:04","slug":"de-los-jesuitasa-guadalajara-el-danzon-y-lourdes-grobet","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/reflexiones-de-belarmino\/2022\/07\/18\/de-los-jesuitasa-guadalajara-el-danzon-y-lourdes-grobet\/","title":{"rendered":"\u00a1\u00a1\u00a1DE LOS JESUITAS,A GUADALAJARA, EL DANZ\u00d3N Y LOURDES GROBET !!!"},"content":{"rendered":"<p><b>En aquella universidad de los jesuitas, en 1969 cuando estos deciden dejar de educar a los hijos de la clase dominante, cierran el\u00a0famoso Instituto\u00a0Patria y se van al El Salvador, el nieto de Belarmino, que para sus padres\u00a0 sus hijos eran unos mas del mont\u00f3n, se encontr\u00f3 de frente con aquella mujer de ojos verdes y grises,cabellera rubia que resbalaba sobre sus hombros, considerada la m\u00e1s bella de aquella universidad, donde estudiaban las hijas de las elites.Conversaron, y se fueron a tomar un caf\u00e9 en la cafeter\u00eda\u00a0blanca.Las horas p\u00e0saron y pasaron y algo los un\u00eda y tras 4 horas de compartir, quedaron de verse en 15 d\u00edas, a la misma hora, en el mismo lugar.<\/b><\/p>\n<p><b>Pod\u00edan cruzarse en la UNiversidad como si ni se conociesen, pero a los 15 d\u00edas, a las 6 de la tarde, uno entraba por una puerta y el otro por otra. Aquellas conversaciones sembraron una semilla de ellos dos, a la que hab\u00eda\u00a0que dar luz y sol.En esa segunda conversaci\u00f3n\u00a0 la afinidad y un extra\u00f1o sentimiento que llegaba a los dos, hicieron en aquellas otras 4 horas, en momento,s las palabras sobraban.Eran las miradas las que hablaban. <\/b><\/p>\n<p><b>Al t\u00e9rmino\u00a0\u00e9l le coment\u00f3; \u00bfNos vemos en 15 d\u00edas en la Catedral de Guadalajara?.Y a los 15 d\u00edas, a las 5, a 500 kms. uno entraba por un port\u00f3n\u00a0de aquella catedral y el otro por otro.Sentados, ese d\u00eda, hablaron los sentidos, la piel en el silencio. Luego la salida a aquella tarde\u00a0 de la\u00a0segunda\u00a0ciudad de M\u00e9xico, y deguste de\u00a0 aquellos verdes, en silencio con las manos entrelazadas: Los mariachis todav\u00eda no cantaban.<\/b><\/p>\n<p><b>M\u00e1s\u00a0tarde la siguiente cita era a los 15 d\u00edas en las ruinas\u00a0de Palenque, y a final de a\u00f1o San Crist\u00f3bal\u00a0las Casas con los chamulas..Por supuesto, esa mujer, llamada\u00a0Herminia Dosal, con quien compartieron\u00a0juntos dos a\u00f1os, fu\u00e9 la mujer que m\u00e1s lleg\u00f3 a \u00e9l.Ella de 24 a\u00f1os, se divorci\u00f3\u00a0 y vivieron juntos.<\/b><\/p>\n<p><b>En ese marco inolvidable, a trav\u00e9s de ella,\u00a0 hab\u00eda\u00a0conocido en Panam\u00e1 en el trenecito que\u00a0 cruza el Pac\u00edfico\u00a0en ciudad de Panam\u00e1, paralelo al canal hasta la ciudad de Col\u00f3n en el Atl\u00e1ntico,a\u00a0\u00a0Graciela Iturbide, cuando Herminia me present\u00f3 a Lourdes Grobet.<\/b><\/p>\n<p><b>Las vidas se separaron. Graciela tuvo un nivel universal, Herminia viviendo en Suecia, esperando que los norteamericanos intervengan\u00a0para parar ese cambio mexicano que no conoce, pero la sorpresa fue, conocer la vida de aquella grata Lourdes Grobet, que falleci\u00f3 anteayer a los 81 a\u00f1os.<\/b><\/p>\n<p><b>Lourdes, que ven\u00eda tambi\u00e9n\u00a0de la burgues\u00eda, encontr\u00f3 al M\u00e9xico\u00a0profundo urbano, a trav\u00e9s de la lucha libre.Y ah\u00ed penetr\u00f3\u00a0en esta v\u00eda tan profunda desconocido\u00a0para muchos, se volvi\u00f3 m\u00e1s sab\u00eda, luego tom\u00f3 su volchito y viajaba al Estrecho de Bering, con su sensibilidad, en forma tal que la naci\u00f3n la premi\u00f3 por su acercamiento que daba al pueblo.<\/b><\/p>\n<p><b>Lourdes que falleci\u00f3\u00a0anteayer, dispuso que su funeral, fuera\u00a0 en el Sal\u00f3n Los\u00a0\u00c1ngeles, el m\u00e1s popular lugar para bailar danz\u00f3n\u00a0desde tiempos inmemoriales, y que no era &#8220;que triste que te fuiste&#8221; con los negros habituales,\u00a0 sino &#8221; que bueno que exististe y te conoc\u00ed&#8221;, entre el color, flores, sus fotograf\u00edas, la m\u00fasica, la bebida\u00a0 y el cari\u00f1o de los que la conocieron.<\/b><\/p>\n<p><strong>Hoy desde Gij\u00f3n, la recordamos..<\/strong><\/p>\n<p><b>Tres regalos, entre tantos ,de aquel M\u00e9xico inolvidable, que abri\u00f3 las puertas a los 34,000 exiliados a quien Mar\u00eda\u00a0Zambrano, la fil\u00f3sofa\u00a0llamaba El Exilio Verde, la fusi\u00f3n de Zapata con la Rep\u00fablica\u00a0Espa\u00f1ola.<\/b><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En aquella universidad de los jesuitas, en 1969 cuando estos deciden dejar de educar a los hijos de la clase dominante, cierran el\u00a0famoso Instituto\u00a0Patria y se van al El Salvador, el nieto de Belarmino, que para sus padres\u00a0 sus hijos eran unos mas del mont\u00f3n, se encontr\u00f3 de frente con aquella mujer de ojos verdes [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":16,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[1],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/reflexiones-de-belarmino\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23705"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/reflexiones-de-belarmino\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/reflexiones-de-belarmino\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/reflexiones-de-belarmino\/wp-json\/wp\/v2\/users\/16"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/reflexiones-de-belarmino\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=23705"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/reflexiones-de-belarmino\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23705\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":23708,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/reflexiones-de-belarmino\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23705\/revisions\/23708"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/reflexiones-de-belarmino\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=23705"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/reflexiones-de-belarmino\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=23705"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/reflexiones-de-belarmino\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=23705"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}