{"id":28461,"date":"2023-02-10T20:39:51","date_gmt":"2023-02-10T19:39:51","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/reflexiones-de-belarmino\/?p=28461"},"modified":"2023-02-10T20:40:07","modified_gmt":"2023-02-10T19:40:07","slug":"entre-mareas-1-freud-y-deborah","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/reflexiones-de-belarmino\/2023\/02\/10\/entre-mareas-1-freud-y-deborah\/","title":{"rendered":"\u00a1\u00a1\u00a1\u00a1\u00a1ENTRE MAREAS ( 1).- FREUD Y DEBORAH !!!!"},"content":{"rendered":"<p><em><strong>(&#8221; Belarmino era feo, feo, pero\u00a0 ten\u00eda un &#8220;fiu&#8221;&#8230;&#8230;.&#8221; comentaba a sus nietos Severina 20 a\u00f1os m\u00e1s tarde de morir el marido).<\/strong><\/em><\/p>\n<p><b>Aquel atardecer de septiembre\u00a0de 1969 se encontraron de frente, inesperadamente\u00a0en el corredor\u00a0de la Universidad\u00a0Iberoamericana en ciudad de M\u00e9xico. Ella esperaba hablar por tel\u00e9fono en aquella caseta y \u00e9l iba a terminar\u00a0de preparar los festejos del 200 aniversario de Beethoven. Aunque cada uno sab\u00eda del otro, era la primera vez que cruzaban sus miradas y sus palabras.<\/b><\/p>\n<p><b>T\u00edmido desde la infancia, apenas recuperada la autoestima despu\u00e9s de la detenci\u00f3n en Oviedo del Comisario Ramos y su expulsi\u00f3n de Espa\u00f1a, \u00e9l se detuvo y le ofreci\u00f3\u00a0su tel\u00e9fono\u00a0como presidente\u00a0 de los estudiantes.Ella acept\u00f3, sab\u00eda de \u00e9l, y subieron a la primera planta donde estaban sus oficinas y, mientras ella hablaba, \u00e9l la\u00a0<\/b><b>observaba.<\/b><\/p>\n<p><b>Rubia, piel blanca con un cuerpo espl\u00e9ndido, ojos entre verdes y grises, elegante, Deborah era considerada en esa universidad de las hijas de las elites del\u00a0pa\u00eds, como la m\u00e1s\u00a0bella.Casada, con 24 a\u00f1os y un hijo, llegaba todos los d\u00edas en las tardes a la Ibero y en el corredor, entre pastos verdes impecablemente\u00a0cuidados, desde el estacionamiento hacia las aulas.Rafael desde\u00a0 que la vi\u00f3 le atrap\u00f3\u00a0la belleza singular de aquella mujer.<\/b><\/p>\n<p><b>Al terminar de hablar, regresaban hacia los\u00a0jardines cuando \u00e9l\u00a0le dijo: &#8221; Estoy triste&#8221; y ella, sin pensarlo, le dijo: &#8220;\u00bf Me invitas un caf\u00e9 ?.<\/b><\/p>\n<p><b>Desde ese instante pidi\u00f3 a otros miembros\u00a0de su equipo que se hicieran cargo\u00a0del concierto y lo disculparan ante\u00a0el Rector Ernesto Meneses, de esa universidad de jesuitas, y ambos se fueron a la cafeter\u00eda\u00a0blanca, donde desde las seis de la tarde hasta las once de la noche que se cerraba, iniciaron sin saberlo, una relaci\u00f3n que los marcar\u00eda a los dos los siguientes a\u00f1os.<\/b><\/p>\n<p><b>Y surgi\u00f3 la magia para ambos. De inmediato conectaron.Surgieron las primeras palabras, las siguieron otras, hasta que lleg\u00f3 un momento en que\u00a0pod\u00edan no surgir, dando paso a silencios donde las miradas\u00a0 a los ojos de ambos, las substitu\u00edan.<\/b><\/p>\n<p><b>La vida de cada uno de ellos, la cultura, la m\u00fasica, la pintura, la historia, el pa\u00eds, la vida de ambos surg\u00edan suavemente entre ellos entre caf\u00e9 y caf\u00e9., arropados por el verde de los jardines tras aquellos ventanales\u00a0y de las flores, como un suspiro, hasta que viendo como se iba vaciando la cafeter\u00eda\u00a0y la propia universidad decidieron\u00a0terminar.<\/b><\/p>\n<p><b>Al terminar, Rafael le sugiri\u00f3 que la pr\u00f3xima cita fuera dos semanas m\u00e1s tarde a la misma hora. A ella le pareci\u00f3 bien y ambos caminaron\u00a0hacia sus\u00a0autom\u00f3viles. Ella\u00a0 a recoger su Ford Match One del a\u00f1o que le hab\u00eda regalado su multimillonario\u00a0marido.y Rafael su Volkswagen\u00a0del a\u00f1o.<\/b><\/p>\n<p><b>Caminando hacia su apartamento en la Campestre Churubusco Rafel iba con un sentimiento que ninguna mujer le hab\u00eda producido y algo similar le pasar\u00eda a ella, que iba a Lomas\u00a0\u00a0de Chapultepec a aquel lujoso edificio, la zona de las elites\u00a0de la ciudad.<\/b><\/p>\n<p><b>Algo m\u00e1gico hab\u00eda surgido entre ella, separada de su marido y \u00e9l soltero con 29 a\u00f1os; ella estudiante de Ciencias y T\u00e9cnicas\u00a0de la Informaci\u00f3n y el de Ciencias Pol\u00edticas y Sociales.<\/b><\/p>\n<p><b>Pod\u00edan cruzarse varias veces y ninguna palabra, ning\u00fan gesto, hasta que llegaban los 15 d\u00edas, pero ese d\u00eda Deborah entraba por una puerta y Rafael por otra, se se sentaban, y de nuevo, la magia aparec\u00eda. M\u00e1s c\u00f3mplices, m\u00e1s amigos y con mayor confianza, sus vidas, sus inquietudes volvieron a surgir. Con mayor serenidad pero con mayor profundidad.<\/b><\/p>\n<p><b>Sus vidas empezaron a fluir con m\u00e1s facilidad, sin darse cuenta que en cada reuni\u00f3n estaban sembrando\u00a0una semilla, que era s\u00f3lo de ellos dos, y que crecer\u00eda\u00a0conforme ambos la mantuvieran con sol y agua, agua y sol que surg\u00edan\u00a0 de cada cita.<\/b><\/p>\n<p><b>Tras la tercera\u00a0cita, con ese m\u00e9todo, Rafael le sugiri\u00f3 que\u00a0la siguiente fuese en Guadalajara, a 500 kms de ciudad de M\u00e9xico, a\u00a0las cinco de la tarde en la Catedral.. \u00a1Guadalajara!, ese era otro rollo, pero ella acept\u00f3\u00a0quince d\u00edas m\u00e1s tarde, en la bell\u00edsima catedral de la segunda ciudad del pa\u00eds\u00a0y la mas bella del pa\u00ecs. Y dicho y hecho. A las 5 de la tarde, en aquella catedral,uno entraba por\u00a0un port\u00f3n, el\u00a0 \u00a0otro por otro; se localizaban, se sentaban en la tranquilidad de la\u00a0catedral, y ya no habia necesidad de palabras. Los 15 minutos todo se trasmit\u00eda a trav\u00e9s de la piel de sus manos. De nuevo juntos.<\/b><\/p>\n<p><b>En aquella tarde soleada en aquella plazas verdes, amplias, entre catedrales, universidad, lagos, y varios verdes, tomados de la mano caminaron\u00a0horas.<\/b><\/p>\n<p><strong>Los mariachis todav\u00eda no tocaban.<\/strong><\/p>\n<p><b>Tras dos horas, se encaminaron al hotel colonial que \u00e9l habia reservado, uno de los m\u00e1s bellos de la ciudad.Mientras sub\u00edan sus equipajes a aquella recamara que compart\u00edan\u00a0por primera vez, amplia, con balcones grandes, cortinas de los colores de la ciudad, una gran\u00a0cama, con s\u00e1banas\u00a0blancas impecables, y muebles coloniales ellos se fueron fueron a tomar sus primeros tequilas. El sonido de aquel mariachi\u00a0 de dos trompetas, los buenos, empezaron\u00a0a percibirse.<\/b><\/p>\n<p><b>Y, tequila\u00a0tras tequila, sin palabras, con la piel y los ojos comunic\u00e1ndose, lleg\u00f3 el mole poblano, las tortillas, los frijoles, el buen vino, y durante un par de horas el mariachi complac\u00eda, s\u00f3lo a ellos\u00a0dos, con la canci\u00f3n que cada uno quisiera.Toda la mejor m\u00fasica del mariachi\u00a0los acompa\u00f1aba en aquel cena, donde tras el dulce t\u00edpico\u00a0de Jalisco y el cafecito de olla, ambos se encaminaron a su rec\u00e1mara que compartir\u00e1n, con sus cuerpos bajo las finas y blancas\u00a0s\u00e1banas..<\/b><\/p>\n<p><b>En los meses, no s\u00f3lo no se hab\u00edan acostado, sino ni siquiera se hab\u00edan\u00a0besado.<\/b><\/p>\n<p><b>Cuando, con la tenue\u00a0luz de una lamparilla, sus cuerpos se encontraron.El placer se uni\u00f3 con el cari\u00f1o que hab\u00eda surgido, pero aquella noche Rafael se di\u00f3 cuenta que para tener el orgasmso hab\u00eda tenido que pensar en otra mujer, y cuando\u00a0ambos terminaron con sus cuerpos\u00a0sudorosos y abrazados, Deborah pensaba para\u00a0si misma: &#8221; Ni siquiera con Rafael he podido\u00a0tener el orgasmo &#8220;.<\/b><\/p>\n<p><b>Ambos no conoc\u00edan\u00a0en ese momento los estudios de Sigmund\u00a0Freud, sobre c\u00f3mo\u00a0el\u00a0hombre divide\u00a0a la mujer\u00a0en su inconsciente\u00a0en dos figuras, la madre y\u00a0la puta\u00a0y la mujer a su vez, al padre y al cabr\u00f3n.<\/b><\/p>\n<p><strong>Ser\u00edan experiencias muy importantes.<\/strong><\/p>\n<p><b>Al d\u00eda siguiente, al despedirse en el aeropuerto\u00a0para regresar a M\u00e9xico, decidieron que su pr\u00f3xima cita, dos semanas despu\u00e9s ser\u00eda en Palenque la gran ciudad maya, al sur a 1,000 kms. de la ciudad de M\u00e9xico.<\/b><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(&#8221; Belarmino era feo, feo, pero\u00a0 ten\u00eda un &#8220;fiu&#8221;&#8230;&#8230;.&#8221; comentaba a sus nietos Severina 20 a\u00f1os m\u00e1s tarde de morir el marido). 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