Blogs

Jose Manuel Balbuena

RETORCIDA REALIDAD

Política de vivienda: dando tumbos.

Si leen la entrevista que hoy publica El Comercio a la ministra de Vivienda, Beatriz Corredor, llegarán a la misma conclusión que el filósofo griego: sólo sé, que no sé nada. Y es que, querámoslo o no, tras tres ministras a cargo del ramo la actuación gubernamental ha sido más que discutible. María Antonia Trujillo fue nefasta (todavía hoy la estamos sufriendo con inventos como el Código Técnico de Edificación), Carme Chacón inexistente (apenas le dio tiempo porque enseguida la endosaron en defensa) y, la actual, aunque sea muy pronto para enjuiciarla, parte con una desventaja muy importante: el sector está pasando una crisis de aúpa. Y quizá por eso, porque el mercado siempre ha marcado la pauta antes que la Administración, conviene revisar las medidas que propone Beatriz Corredor para atajar la caída en picado del mundo inmobiliario. Veámoslas.

1.- El Gobierno comprará terrenos por valor de 300 millones de euros a empresas y particulares. Bien, lo que hay que preguntarse es para qué los necesita. Si, como dicen, el fin es para construir vivienda protegida, ¿quién los va a promover el Estado o la empresa privada? ¿Se va a comprar terreno a empresas en dificultades para luego vendérselo a otras? A mí me parece que estamos asistiendo a una subvención camuflada, puesto que, evidentemente, darla de forma directa tendría un coste político. Los 300 millones -una cantidad ridícula si tenemos en cuenta la deuda del sector- servirán para inyectar un mínimo de liquidez en ciertas empresas. Aunque no mucha, la verdad. Nota: sólo Martinsa-Fadesa debía del orden de 3.000 millones de euros.

2.- El stock de pisos libres se podrá vender directamente como VPO. Bien, esta medida ya se utilizó en los años ochenta y el resultado fue el siguiente: pueden encontrarse con pisos de protección oficial en la calle Uría de Gijón. Si un promotor que ha pagado el suelo como libre lo tiene que vender a precios de VPO, ¿quién asume esa pérdida? Si de todas maneras va a perder esa cuantiosa diferencia, ¿para qué le sirve transformarla en VPO pudiendo venderla directamente bajando precios?

3.- Levantar 1,5 millones de pisos de VPO en diez años. Toma salvajada. Si hablamos de que el exceso de oferta actual impide la venta de viviendas, ¿no pasará exactamente igual con la protegida si se construye a esos niveles? Por otra parte, ¿se puede vender toda esa cantidad a los tipos de interés actuales? Cuando alguien se endeude en sólo 100.000 euros, ¿sabe que va a pagar más de 700 euros al mes de hipoteca?


Coda: curioso que la Ministra diga que está cansada. Solamente recordarles que empezó a trabajar en abril.

Temas

Por JOSE MANUEL BALBUENA

Sobre el autor

Economista y empresario. Colaborador de EL COMERCIO desde hace ya muchos años. Vamos, un currante en toda regla


agosto 2008
MTWTFSS
    123
45678910
11121314151617
18192021222324
25262728293031