«A ver, dame el nombre completo, apellidos y DNI que te voy a hacer la factura. Recuerda también que va una retención del 21% -ya que soy autónoma- que puedes deducir en tu próxima declaración de la renta. Si tienes alguna duda que me llame tu asesor. Te queda, pues, en tanto más IVA y menos retención». ¿Ustedes ven a alguna de las mujeres de la foto haciendo esto? ¿Creen que la prostitución funcionará algún día así? Si desde la noche de los tiempos este oficio se ha movido entre las sombras, ¿pasará de repente a tributar ante el fisco como si fuese un taller de coches? Pues bien, parece que para la Organización Profesional de Inspectores de Hacienda del Estado (IHE) sí. Es más, nos proponen que sea legalizada para de esta manera entrar a recaudar a saco. Dicen incluso que, en un cálculo así por encima, lograrían llevarse 6.000 millones de euros anuales. De hecho, sus estimaciones se basan en la nueva metodología que está imponiendo Bruselas para determinar la riqueza nacional (PIB). Ésta quiere que estén incluidas dentro del PIB la prostitución y el tráfico de drogas. Yo me pregunto, ¿por qué no también el robo o secuestro? La operación tiene algo de contabilidad creativa, puesto que, al aumentar el PIB con estas actividades, se rebaja por un lado la deuda y por otro el déficit de forma indolora. En España, sin ir más lejos, este trampantojo lograría aumentarlo en 45.000 millones de euros. Entre el 2,7% y el 4,5% según las estimaciones sumando la capitalización del gasto en investigación y el desarrollo en armamento militar. Y oigan, el que no se contenta es porque no quiere. Somos más ricos ya que las putas (y putos) junto con el tráfico de drogas han contribuido a ello. Sin ir más lejos, un país como Cuba –entre los más activos en el turismo sexual- pasaría según este razonamiento a ser una primera potencia. Por si fuera poco, los chicos del IHE proponen además que se legalice el tráfico de drogas blandas tales como la marihuana. Consideraciones éticas pocas, económicas muchas. Piensan los inspectores de Hacienda que de esta manera tendríamos un aumento de cotizantes a la Seguridad, aunque luego el Estado persiga de forma contumaz al simple fumador de toda la vida, se le acuse de causar costos insoportables al sistema de salud, etcétera. El caso es sacar dinero, rapiñar de donde sea. Hay que alimentar al monstruo burocrático, aunque, como estamos viendo, sea a base de meter en el sistema actividades de dudosa legalidad. Aquí no se escapa nadie. Ni siquiera quien quiera fumarse un porro.
Para recabar datos, el INE mandó un cuestionario ridículo a los locales de alterne. Si no lo saben, les cuento que las encuestas del INE causan pavor entre las empresas: son complicadas y es obligatorio enviarlas rellenadas de forma correcta. A mí me han tocado unas cuantas bajo el apercibimiento de multa. Pues bien, como digo, se las entregaron a los clubes de alterne con preguntas tipo, ¿cuántos servicios hace un trabajador de media? ¿Cuál considera que es el rendimiento mensual de sus trabajadores? En fin, yo veo a estas empresas, siempre rozando lo ilegal, contestando a estas preguntas y me parto el culo. Igual los muchachos de la estadística piensan que todo es mensurable, que tiene una medida para sus famosos cuestionarios. En fin…