>

Blogs

Jose Manuel Balbuena

RETORCIDA REALIDAD

La pinza.

Vaya por delante que estoy a favor de que exista una zona de estacionamiento regulado en las ciudades. Es decir, lo que se conoce como ORA. Desde luego, a nadie nos gusta pagar. Ahora bien, si no existiese este mecanismo sería imposible aparcar. Las plazas estarían siempre ocupadas y no habría rotación alguna. Tampoco veo mal que se pongan distintos tipos. Esto es, en función de la duración que se quiera dar a cada zona de estacionamiento. En el caso de Gijón, la nueva ordenanza de movilidad prevé hasta cuatro diferentes identificadas por distintos colores. Sin embargo, lo que me llama la atención es que se quiera usar este instrumento como arma contra el coche. De hecho, la propuesta para incrementar su zona de afectación tiene algo de eso. Una forma como otra cualquiera de desincentivar el uso del vehículo particular, llevándola a barrios donde en absoluto se necesita regular nada. Además, claro, de subir los precios para que se resienta el bolsillo del ciudadano en caso de tener que utilizar este servicio.

Verán, por estas mismas páginas nos enteramos de los planes del Principado. Pide a los ayuntamientos que amplíen la zona de la ORA y suban sus tarifas. Todo ello, para que la gente deje su utilitario en el garaje y use otros medios de transporte por la zona central de Asturias, cuando es precisamente la falta de opciones lo que les obliga a cogerlo. Piensen que si no vas por carretera -aunque sea mediante los autobuses que oferta una hegemónica empresa privada- resulta muy difícil moverse entre las villas de nuestro paraíso natural. Es verdad que lo ideal sería el tren, pero todavía le quede mucho para ser una alternativa real. No digamos ya si hablamos de Feve porque es para echar a correr. Pues bien, tal parece que el Gobierno asturiano también quiere entrar de lleno en la guerra contra el coche. Con cosas tan chuscas como poner de pago el estacionamiento en centros comerciales o los polígonos industriales. Díganme cómo va a ir uno hasta casa cargado con bolsas en un medio colectivo, o los tres o cuatro que todavía trabajan a su empresa si no se le da un transporte de calidad. Me refiero que sea puntual y se amolde a los horarios laborales. En resumen, que tenemos toda una pinza montada entre las administraciones para hacernos la vida imposible. Lejos de pensar en facilitar las cosas, bien al contrario, se promueve que cada día sea un poco más difícil que el anterior.

@balbuenajm

Por JOSE MANUEL BALBUENA

Sobre el autor

Economista y empresario. Colaborador de EL COMERCIO desde hace ya muchos años. Vamos, un currante en toda regla


marzo 2020
MTWTFSS
      1
2345678
9101112131415
16171819202122
23242526272829
3031