El «lobby» feroz ataca de nuevo. Esta vez, a la patronal de la hostelería (Otea) no le parece bien una fiesta de la cerveza. En concreto, la primera Muestra Internacional de la Cerveza de Gijón a celebrar durante este mes de abril, en el marco de la plaza de toros. Incluso en Otea hablan de «falta de respeto y lealtad» con sus negocios por sentirse perjudicados al celebrarse en plena Semana Santa. Antes, tampoco les gustaron eventos como Metrópoli o la Semana Negra de los que se considera «cansados de aguantar». El «lobby» feroz es así. Por lo visto, hay que pedirle permiso para ver qué se puede organizar o no en esta ciudad, respecto a la próspera industria del ocio. Ojo, que esto no deja ser una tradición muy asturiana, a la postre, intentar eliminar a la competencia. Es decir, que solo sea un monopolio controlado por ellos. No les bastó con que la Semana Grande se hiciera aún más grande aumentando su duración, tampoco que en Begoña montaran sus casetas en el Paseo Gastro, ahora ya van directamente a por todo aquello que no controlan. Sean los festivales musicales, gastronómicos, la fiestas de prao y en un futuro hasta los cumpleaños infantiles, si hace falta. Como ven, la voracidad del «lobby» feroz no tiene límites. Quizá porque desde instancias municipales se les ha consentido demasiado. Es más, tal parece, repito, que cualquier evento que se quiera organizar en Gijón debe tener su beneplácito. Algo, sin duda, que no se puede aceptar. Más que nada, puesto que cada uno debe estar en su sitio y punto.
@balbuenajm