Este año que comienza tiene que ser el de la consolidación del proyecto de Naval Azul. Un espacio abierto a la ciudad y que está siendo todo un éxito de aceptación ciudadana. Sin embargo, no podemos dejar de lado que quedan bastantes cosas por hacer. Entre otras, solucionar lo de la compra de los terrenos pendientes, propiedad de Pequeños y Medianos Astilleros en Reconversión (Pymar). Actualmente, unos 21.188 metros cuadrados donde se encuentran los edificios y naves del antiguo astillero de Naval Gijón. Una zona, digo, que desluce toda la urbanización que ha hecho el Ayuntamiento, al mostrar un importante estado de abandono. Yo diría incluso que casi de ruina. Eso sí, pienso que el equipo de gobierno tiene todas las cartas para que Pymar se avenga a un acuerdo. Más que nada, puesto que es el único cliente posible para su propiedad. La iniciativa privada no es alternativa ya que ni está ni se la espera, ni jamás entrará en una operación de este tipo. Además, el desarrollo del plan urbanístico especial que se está diseñando le obliga a cumplir con su parte en el futuro parque empresarial, al ser el Ayuntamiento el propietario mayoritario. Por tanto, no vemos ninguna razón para que esa zona no pase a ser terreno municipal, como ocurrió con el resto comprado al Puerto gijonés pese a algún que otro problemilla (ya saben, lo de la franja litoral que se resistía a ceder). Lo contrario, o sea, darle vueltas y más vueltas a la operación, sería nada más que retrasar lo inevitable.
Sígueme en X
@balbuenajm