En la antigua República Democrática Alemana (RDA) buscaron una solución a la escasez de viviendas tras la Segunda Guerra Mundial. Consistió en la construcción de edificios prefabricados llamados «Plattenbau». Paneles de hormigón que se ensamblaban, igual que un mecano, dando lugar a barrios enteros de forma barata y en poco tiempo. Es el antecedente de lo que hoy conocemos como construcción modular. Algo que algunos creen que es la solución para ampliar la actual oferta residencial que tenemos en Gijón (y Asturias). Sin embargo, tras la caída del Muro de Berlín, dicha edificación estandarizada cayó en picado. Resultaba muy monótona (todos los bloques de edificios eran iguales) y con problemas de habitabilidad (aislamiento térmico o acústico, por ejemplo). En nuestra ciudad, ahora mismo hay un conflicto abierto entre el Ayuntamiento y la Consejería de Vivienda. Mientras el primero, apuesta por una colaboración público-privada a través del denominado Plan Llave; la segunda quiere que se construyan viviendas solo desde lo público. O sea, hacer un sistema similar a lo de la RDA, donde tendríamos una pléyade de edificios clónicos ocupando zonas enteras. Más o menos, lo que se está llevando a cabo en el antiguo solar de Peritos con los 250 pisos de alquiler, pero a nivel de todo Gijón. Como ven, hablamos de dos modelos muy diferentes y que no tienen nada que ver. Con la colaboración público-privada se hicieron barrios como Montevil o Nuevo Roces, con la opción de solo lo público tendremos los «Plattenbau».
Nota: la foto pertenece a los «Plattenbau» del distrito de Marzahn en Berlín.
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