Vamos a ver si a la Consejería de Vivienda se le mete un concepto en la cabeza: una ciudad se hace desde lo público y privado. A la Administración responsable le corresponde planificarla (mediante los Planes Generales de Ordenación), mientras que a los agentes privados desarrollarla (mediante la construcción residencial). Tanto una parte como la otra son absolutamente necesarias. Sin embargo, como digo, desde el Principado no lo entienden así. Olvidan que los últimos desarrollos de Gijón se hicieron de esa manera. En el año 2000 el precio de los pisos estaba subiendo. Como respuesta, surgió el barrio de Montevil. Más de 4.200 viviendas que supusieron un alivio a dicha situación. En 2007, con la burbuja inmobiliaria en lo más alto, nació Nuevo Roces. A la postre, 3.400 pisos que hoy constituyen el barrio más joven de nuestra ciudad. Ambos no surgieron de la especulación ni nada de eso que dice la izquierda radical, sino de crear suelo para construir vivienda protegida a través de la entonces sociedad semipública Sogepsa. El caso de Ecojove en La Calzada es similar. Hay una bolsa de1.900 pisos que no se quiere desarrollar. En Vivienda dicen que está desconectada de la trama urbana (¿qué creen que Montevil o Nuevo Roces no lo estaban en su día?), o que es el epicentro de la contaminación (¿y qué hacemos? ¿Una especie de zona de exclusión como en Chernóbil?). En definitiva, que la Consejería gobernada por IU entienda esto, cuando a dogmática no le gana nadie, es como pedir peras al olmo.
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@balbuenajm