>

Blogs

Jose Manuel Balbuena

RETORCIDA REALIDAD

Consummatum est.

Vox es un partido vertical. Esto es, no existe ningún atisbo de oposición a lo que se diga desde Madrid. Las órdenes bajan desde arriba como si se tratase de un cuartel. Nadie las discute y quien ose… Si en la cúpula dicen que el Festival de Cine de Gijón tiene que ser de una determinada manera -aunque ni siquiera sepan de su existencia- aquí lo ejecutan y punto. Lo justifican intentando quitar una presunta capa progre y a otra cosa. Poco antes de las elecciones locales y autonómicas de mayo, tuvimos otra prueba de ello. Pasó bastante desapercibido el episodio por el cual a dedo (claro) eliminaron al anterior portavoz municipal, Eladio de la Concha, para imponer a la actual, Sara Álvarez Rouco. Esto produjo una nueva crisis con la dimisión de la coordinadora local, que ha cambiado de titular en bastantes ocasiones. Por tanto, lo del pasado sábado del edil, Oliver Suárez, debería traer consecuencias internas. Suárez compareció ante los medios a título personal para desmarcarse de su partido. Ya saben, la serie de enfrentamientos que produjeron la expulsión del equipo del gobierno municipal. Situándose, a todas luces, fuera de Vox que, entiendo, tendría que haber reaccionado con su expulsión. Si son coherentes con la línea de firmeza que dicen seguir, es lo que les queda por hacer. Ahora bien, nada de esto quedó claro en la comparecencia de ayer ante los medios de su cúpula. Leyeron un comunicado argumentando lo que ya sabíamos -Foro es el mal- para irse luego sin admitir preguntas. En resumen, nos quedamos como estábamos.

Sin embargo, y fuera de esa laxitud de la dirección, va cobrando sentido lo que dijo la alcaldesa, Carmen Moriyón, de que era una decisión «muy meditada». En esta columna, les advertíamos de que había posibilidades de que se realizase un plan B. A la postre, que la estabilidad de la legislatura fuese sustentada por un concejal que abandonase el partido. Foro se habría tirado a la piscina sabiendo que había agua. No fue en absoluto una reacción impulsiva, sino que tenía detrás el as en la manga de sus buenas relaciones con el disidente de la formación de Santiago Abascal. Sin duda, mucho mejores que con Álvarez Rouco. Lo que queda, pues, es que se produzca la secuencia de acontecimientos. O sea, que Oliver Suárez se vaya (o sea fulminado), se le pida la concejalía, la niegue y deje la disciplina del partido. Consummatum est. Ahora sí que se acabó.

@balbuenajm

Por JOSE MANUEL BALBUENA

Sobre el autor

Economista y empresario. Colaborador de EL COMERCIO desde hace ya muchos años. Vamos, un currante en toda regla


octubre 2023
MTWTFSS
      1
2345678
9101112131415
16171819202122
23242526272829
3031