Queda una semana para que se cierre el plazo de tramitación de licencias. Preciado espera la guinda del pastel, o sea, un delantero de los que puedan asegurar en torno a quince goles, lo que significaría cierto seguro para estar metidos en el paquete de cabeza. Pero lo que no se quiere hacer es fichar por fichar. O sea, que llegue un Ángel Pérez o un Arthuro, como pasó hace tres años, lo que provocó un arrebato de Marcelino que pagó el mismísimo Eloy Olaya, su amigo personal y secretario técnico que dio el visto bueno a una operación en la que no había tenido arte, ni parte. El defensa argentino vino recomendado por Ricardo Rezza, que ya había ofrecido a Ferrer años atrás, allá por 1988, sin que lelgara a jugar un partido oficial. Demostró su ojo de lince para el fútbol. El brasileño, que luego acabó en el Alavés y ahora sue fue al Córdoba, fue una propuesta del Racing para colocarlo, porque no tenía sitio arriba y no podía jugar en el filial.
Tal y como están las cosas, las opciones de refuerzo que tiene el Sporting sólo son dos: Aganzo y Congo. Así como suena. El madrileño es la alternativa que más gusta ahora a los dirigentes del club, pero, en el fondo, a Preciado le convence más el colombiano. El problema es la reciente historia veraniega.
¿Quién vendrá? Es posible que el Racing medite a última hora la situación y valore que le vale más perder 360.000 euros con Aganzo que tener que aguantarlo todo el año y abonarle los 600.000 euros que tiene firmados.
Pero me pregunto qué pasaría si el miércoles o el jueves o el mismísimo viernes, aunque sea a las doce menos cinco de la noche, se le ocurre al señor Congo llamar a Preciado, amigo suyo, por lo menos hasta hace unas semanas, cuando esperaba su comunicación telefónica.
Lo que va a pasar creo que está claro. Si primero llega la oportunidad de traer a Aganzo en unas condiciones asequibles para el Sporting y sin ceder porcentajes, ese será el delantero. Pero si no se pone nadie a tiro y llama el colombiano, por mucho que haya pasado en el culebrón del verano, no me extrañaría una posible vuelta del ‘moreno’. ¿Cómo explicarlo? Fácil. Les dirán que el fútbol es así o algo parecido. De eso se encargará el ‘presi’.
PD.: Fernández está empeñado en mandar a Emilio de Dios a Brasil y encarga el trabajo de preparar el viaje a Herminio Menéndez. A lo mejor sale bien.