>

Blogs

Ángel M. González

Viento de Nordeste

El hundimiento de la recaudación

Pintan bastos en las finanzas públicas. Al registro de alertas que nos invaden en estos tiempos difíciles se añaden las malas radiografías que esta semana hicieron las encargadas de llevar los dineros en el ámbito municipal y en el autonómico, que son al fin y al cabo las dos administraciones más cercanas al ciudadano. En ambos casos, la conclusión es que el próximo año, salvo que se produzca un milagro bíblico, las arcas del municipio y de la comunidad autónoma van a sufrir las de Caín por el desplome de la recaudación que se avecina.
Ese hundimiento ya lo están padeciendo. Las cuentas del ejercicio están siendo agujereadas por la sangría en el gasto que genera la Covid y la caída de ingresos derivada de la parálisis económica. En el Principado, la consejera de Hacienda, Ana Cárcaba, cifró el boquete en 330 millones de euros hasta la fecha. En el Ayuntamiento, la última estimación del desfase presupuestario superaba los 12 millones.
El panorama, por lo tanto, es atroz. Más aún cuando no hace falta ser un lince para aventurar que el declive se agudizará cuando se retire la respiración asistida en forma de ERTE, ayudas y créditos a empresas y autónomos que se encuentran en la UCI desde el estado de alarma. Habrá un momento en que ese desenganche se tendrá que producir con todas las consecuencias para el empleo y la actividad.
La desviación en la autonomía supera ya la cifra del fondo estatal anticovid que el Gobierno central nos asignó y que va liberando con cuentagotas. Doscientos ochenta millones de euros. Cuando se produjo el reparto se veía que la cuantía otorgada iba a ser insuficiente para paliar el impacto presupuestario del coronavirus. Sin embargo, apechugamos con una distribución que, una vez más, era rácana con Asturias y generosa con otras comunidades que, sin cumplir con los deberes como aquí cumplimos, acaban rascando de ‘papá Estado’ lo que no está en los escritos. Así que en la próxima tendríamos que estar todos a una con el presidente Adrián Barbón para exigir en Madrid que no nos tomen más el pelo en la financiación autonómica, en los fondos de transición energética y en los que tengan que venir para la reconstrucción. Si se trata de enarbolar banderas, habrá que alzar también la nuestra.
En lo que se refiere a las finanzas municipales, las vías que existen para obtener recursos se encuentran, de una manera u otra, estranguladas. El gobierno local ha presentado un proyecto de ordenanzas fiscales para 2021 razonable que mantiene congelados los tributos y tasas porque no es el momento de incrementar la carga impositiva a los ciudadanos. La contracción de la economía reducirá la base imposible y, por lo tanto, el dinero que se conseguirá por este capítulo será, a todas luces, menor. Sin embargo, hacer lo contrario, la subida de impuestos, sería colocar la soga en la horca.
Como los ayuntamientos en este país en cuestión de finanzas son los grandes maltratados, no van a recibir en la vida fondos extraordinarios como los que la Administración estatal habilitó para las comunidades autónomas. En todo caso, las transferencias son las justas, ni un céntimo más ni un céntimo menos, y por lo tanto no quedan más que otras dos opciones: o tirar de los ahorros o incrementar el endeudamiento.
El Ministerio de Hacienda decidió suspender la regla del gasto cuatro días después del ridículo varapalo recibido en el Congreso ante la pretensión de embargar los recursos que los municipios guardan en los bancos por los superávits no gastados. Aunque la suspensión de aquel corsé se vea como un alivio frente a semejante intento de usurpación, ha quedado sin resolver la utilización de los remanentes, que en Gijón alcanzan los 14 millones de euros, una cantidad nada despreciable para solucionar una parte de nuestras penas.
Hace falta dar más puñetazos en la mesa por parte de la representación local en Madrid. El episodio de los ahorros ha puesto de manifiesto la tragadera política de quienes dicen atender al interés municipal y luego lo sacrifican por un provecho de partido. O se dan más puñetazos o los ayuntamientos seguirán siendo los paganos de esta historia.

Temas

Sobre el autor

Periodista del diario EL COMERCIO desde 1990. Fui redactor de Economía, jefe de área de Actualidad, subdirector y jefe de Información durante doce años y desde febrero de 2016, director adjunto del periódico.


septiembre 2020
MTWTFSS
 123456
78910111213
14151617181920
21222324252627
282930