{"id":1458,"date":"2021-10-19T12:14:37","date_gmt":"2021-10-19T10:14:37","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/viento-nordeste\/?p=1458"},"modified":"2021-10-19T12:14:37","modified_gmt":"2021-10-19T10:14:37","slug":"el-pulso-de-la-atencion-primaria","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/viento-nordeste\/2021\/10\/19\/el-pulso-de-la-atencion-primaria\/","title":{"rendered":"El pulso de la atenci\u00f3n primaria"},"content":{"rendered":"<p>Despu\u00e9s de dieciocho meses de pandemia, una vez levantadas las restricciones administrativas que manten\u00edan a la sociedad encorsetada, celebramos la vuelta a una vida casi normal a\u00fan pendientes de arreglar muchos de los desajustes producidos por la embestida coronav\u00edrica. Unos desajustes que se dan en todos los \u00f3rdenes, m\u00e1s o menos visibles, cuyo arreglo no deber\u00eda implicar el retorno a inercias adquiridas en aquel tiempo suspendido, por mucha nostalgia que ahora sintamos, ya que en determinados casos lo que ten\u00edamos no era lo mejor que se pod\u00eda ofrecer ni siquiera lo que buenamente precis\u00e1bamos.<br \/>\nPasa con la sanidad, uno de los \u00e1mbitos donde el regreso no puede ser a lo de antes, en tanto que lo que hab\u00eda requer\u00eda una reinvenci\u00f3n para atender una demanda creciente que ya entonces era incapaz de absorber con la debida satisfacci\u00f3n. Superada la prueba de resistencia que supuso la batalla contra la covid, los servicios sanitarios se enfrentan a otra prueba m\u00e1s de estr\u00e9s: retomar la actividad ordinaria al cien por cien sin abandonar el control sobre el pat\u00f3geno y paliando, adem\u00e1s, los efectos que ha dejado en el sistema la guerra mantenida durante este a\u00f1o y medio devastador. Uno de ellos, el m\u00e1s preocupante sin duda, es el crecimiento de las listas de espera y el aumento disparatado de las demoras para una consulta con el especialista o para una operaci\u00f3n. Ahora bien, no resulta admisible que se generen m\u00e1s problemas all\u00ed donde ya ten\u00edamos suficientes.<br \/>\nEsta semana un buen n\u00famero de usuarios, comandados por la federaci\u00f3n vecinal, reclam\u00f3 mediante una sonora protesta ante la sede de la gerencia sanitaria local la recuperaci\u00f3n de la presencialidad en la atenci\u00f3n y la reapertura de los centros de salud cerrados por las tardes. Los pacientes dicen haber perdido la paciencia hasta llegar a expresar con una ocupaci\u00f3n lo que el propio Adri\u00e1n Barb\u00f3n, en un arranque de excitaci\u00f3n presidencial, tild\u00f3 de situaci\u00f3n \u00abinaceptable\u00bb. Reconocido el problema por quien tiene la responsabilidad m\u00e1xima en resolverlo, resta trabajar en su soluci\u00f3n de la forma m\u00e1s racional posible, sin dejarse llevar por apasionamientos.<br \/>\nLas dificultades de acceso a la atenci\u00f3n primaria puestas de manifiesto a lo largo de todos estos meses no se pueden prolongar m\u00e1s. Hace unos d\u00edas, la administraci\u00f3n activ\u00f3 la cita por internet en los centros de salud dentro del proceso de desescalada en la sanidad asturiana, pero la v\u00eda telef\u00f3nica para contactar con los servicios sigue siendo desesperante. El funcionamiento de las centralitas en determinados centros es de juzgado de guardia cuando se trata de la herramienta de comunicaci\u00f3n mayoritariamente empleada por los usuarios para reservar consulta con el facultativo. A ello se a\u00f1ade la creciente atenci\u00f3n telef\u00f3nica que favorece la agilidad de los procesos, pero provoca una saturaci\u00f3n de las l\u00edneas en unos dispositivos que carecen de las infraestructuras necesarias para afrontar un nuevo modelo de asistencia basado en combinar el contacto telem\u00e1tico y el presencial.<br \/>\nLa exigencia de la presencialidad deber\u00eda servir para acelerar la transformaci\u00f3n de la atenci\u00f3n primaria en Asturias, sin que ello se convierta en un pulso entre usuarios, administraci\u00f3n y profesionales. Flaco favor hace qui\u00e9n desde la autoridad, adem\u00e1s, lo espolea.<br \/>\nLos gestores sanitarios han dise\u00f1ado un plan de desburocratizaci\u00f3n en los centros de salud, en colaboraci\u00f3n con las sociedades cient\u00edficas, cuyo desarrollo efectivo, tal como se ha propuesto, contribuir\u00e1 a descargar las tareas relacionadas con el papeleo de los m\u00e9dicos. Estamos hablando de la recogida de solicitudes de informes de salud, bajas, justificantes, resultados de pruebas hospitalarias, citas de revisiones con especialistas o peticiones de transportes sanitarios programados. Todos estos tr\u00e1mites llegan a ocupar casi el 30% del trabajo diario de los profesionales. Por lo tanto, es evidente que su eliminaci\u00f3n dejar\u00e1 un hueco importante en la agenda m\u00e9dica para la labor asistencial y aliviar\u00e1 la presi\u00f3n que existe ahora sobre los centros. Urge, por lo tanto, la aplicaci\u00f3n de estas medidas en toda su extensi\u00f3n para impedir que se hable de fracaso. De la misma manera que no se puede recuperar la atenci\u00f3n continuada en los siete puntos que cerraron por las tardes, tal como exigen los vecinos que protestaron hace unos d\u00edas, sin solucionar el \u2018s\u00edndrome del centro vac\u00edo\u2019, sobre el que no se puede banalizar. Es decir, que cuando se acuda por una urgencia haya alguien que te atienda, sin esperar a que el facultativo correspondiente regrese de una asistencia a domicilio. El consejero de Salud prometi\u00f3 la reapertura \u00abcuando las circunstancias lo permitan\u00bb. Seguimos entonces condicionados por ellas.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Despu\u00e9s de dieciocho meses de pandemia, una vez levantadas las restricciones administrativas que manten\u00edan a la sociedad encorsetada, celebramos la vuelta a una vida casi normal a\u00fan pendientes de arreglar muchos de los desajustes producidos por la embestida coronav\u00edrica. 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