{"id":1513,"date":"2022-03-04T17:14:28","date_gmt":"2022-03-04T16:14:28","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/viento-nordeste\/?p=1513"},"modified":"2022-03-04T17:14:28","modified_gmt":"2022-03-04T16:14:28","slug":"hacia-una-primavera-revuelta","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/viento-nordeste\/2022\/03\/04\/hacia-una-primavera-revuelta\/","title":{"rendered":"Hacia una primavera revuelta"},"content":{"rendered":"<p>Bienvenida la inyecci\u00f3n an\u00edmica que trae consigo el play de la folixa carnavalera para descomprimir la apretada vida, acosada tambi\u00e9n ahora por la tensi\u00f3n geopol\u00edtica despu\u00e9s de la ansiedad generada en estos dos a\u00f1os de batalla contra el enemigo invisible. L\u00e1stima que dure tan poco la fiesta y se tenga que volver a dar la pausa como m\u00ednimo hasta Semana Santa, si los bichos nos dejan cargar pilas para aguantar el paso por el siguiente tramo desde entonces al estivo. Ver veremos. Porque hay demasiado loco de concepciones mesi\u00e1nicas empe\u00f1ado en seguir jugando a la ruleta con o sin pat\u00f3geno, atacando la paz en el continente, poniendo a Occidente por montera y quebrando el orden mundial. Maldita la pesadilla que iniciamos en la madrugada del 24 de febrero. Ante tanto descerebrado suelto utilicemos como arma contra el expansionismo b\u00e9lico los gritos del \u00a1No a la guerra! \u00a1No al autoritarismo! por si hay alguien todav\u00eda por ah\u00ed que escuche. Ojal\u00e1 lo haya y se pueda frenar la destrucci\u00f3n criminal del invasor en la raya de una Europa debilitada por sus propias contradicciones sin el lenguaje de los misiles, con la fuerza de la uni\u00f3n, la protecci\u00f3n, la presi\u00f3n y la palabra. Cuanto m\u00e1s tardemos en parar la tragedia, mayor ser\u00e1 el precio que pagaremos.<br \/>\nY sin dejar de pensar en Kiev, volvemos a las cosas de casa. Una vez que enterremos la sardina y las murgas guarden silencio, nos encaminaremos hacia una primavera pol\u00edticamente revuelta por los movimientos que se vayan generando a escala local en la actuaci\u00f3n municipal y en la vida interna de los partidos. Un periodo al que no ser\u00e1 ajena la propia coalici\u00f3n de gobierno entre el PSOE e IU, once m\u00e1s uno, cuyo estado de salud entrar\u00e1 inexorablemente en fase de revisi\u00f3n constante. En ese sentido, marzo promete ser un \u2018mes aureliano\u2019 por la agenda que el edil tiene por delante y la influencia de su trabajo en el devenir de esta ciudad.<br \/>\nYa se vio, al inicio del mandato, que la concejal\u00eda que los socialistas aceptaron poner en manos de Izquierda Unida iba a ser protagonista de la gran transformaci\u00f3n de Gij\u00f3n. Una tarea operativamente transversal y con una visibilidad enorme ante el reto que implicaba el desarrollo de la pol\u00edtica medioambiental y de movilidad. As\u00ed est\u00e1 siendo y de nada sirve ahora rasgarse las vestiduras por ello. El \u00e9xito o el desgaste de las decisiones que se han ido tomando y en su caso acelerando al amparo de la pandemia no es \u00fanicamente achacable al concejal a\u00f1adido al equipo de gobierno. Resultar\u00e1 dif\u00edcil que la mayor\u00eda de los ciudadanos acaben discerniendo en las urnas las responsabilidades de cada cual.<br \/>\nDec\u00edamos que el mes en el que entramos ser\u00e1 el de Aurelio Mart\u00edn porque, salvo alg\u00fan contratiempo, est\u00e1 previsto que el Ayuntamiento ponga sobre la mesa dos planes largamente esperados y controvertidos como el de la movilidad en la ciudad y el de la renaturalizaci\u00f3n del r\u00edo Piles. Dos planes que a buen seguro avalar\u00e1n las medidas que en ambas competencias se fueron adoptando desde la casa consistorial, digamos de manera probatoria, alocada, sin orden ni concierto, dentro de una instalada temporalidad. Vamos a comprobar cu\u00e1nta de esa provisionalidad se consolida en esas gu\u00edas estrat\u00e9gicas y de qu\u00e9 forma se recogen las ideas que se han ido desplegando para transitar hacia ese municipio m\u00e1s verde, limpio, sano y sostenible.<br \/>\nHasta el momento, la mayor\u00eda de las acciones que se han ido emprendiendo tuvieron como respuesta el descontento y la contestaci\u00f3n. En El Piles, la eliminaci\u00f3n del anillo navegable para la pr\u00e1ctica del pirag\u00fcismo fue una decisi\u00f3n arbitraria que a\u00fan se puede corregir con una soluci\u00f3n a gusto de las partes. En materia de tr\u00e1fico, el c\u00famulo de desatinos est\u00e1 siendo desesperante, con una persecuci\u00f3n al coche sin apenas alternativas. Se expulsan los veh\u00edculos del centro, se llevan las dificultades a los barrios m\u00e1s cercanos y se restringe como nunca el acceso de los residentes en las parroquias rurales. Sin ir m\u00e1s lejos, en abril, m\u00e1s de 30.000 turismos sin distintivo ambiental tendr\u00e1n prohibido el uso de la zona azul.<br \/>\nLos cambios en la ORA y su extensi\u00f3n, la progresiva eliminaci\u00f3n de aparcamientos en las calles y el aumento de las limitaciones para estacionar est\u00e1n siendo una fuente de problemas para los gijoneses por la falta de una buena planificaci\u00f3n. El Ayuntamiento, m\u00e1s que seguir generando molestias, deber\u00eda aportar mejores y eficaces soluciones. Por ejemplo, tener construidos amplios espacios disuasorios, a ser posible gratuitos y con buses lanzadera, antes de seguir avanzando en la exterminaci\u00f3n del turismo por el coraz\u00f3n de la ciudad. Para ello deben servir los planes.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Bienvenida la inyecci\u00f3n an\u00edmica que trae consigo el play de la folixa carnavalera para descomprimir la apretada vida, acosada tambi\u00e9n ahora por la tensi\u00f3n geopol\u00edtica despu\u00e9s de la ansiedad generada en estos dos a\u00f1os de batalla contra el enemigo invisible. 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