{"id":640,"date":"2016-05-23T23:39:51","date_gmt":"2016-05-23T21:39:51","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcomercio.es\/viento-nordeste\/?p=640"},"modified":"2016-05-23T23:39:51","modified_gmt":"2016-05-23T21:39:51","slug":"una-de-pastiches","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/viento-nordeste\/2016\/05\/23\/una-de-pastiches\/","title":{"rendered":"Una de pastiches"},"content":{"rendered":"<p>A veces pienso que esta ciudad podr\u00eda ser protagonista de un tratado de desprop\u00f3sitos sobre urbanismo y arquitectura cuando repasas algunas de las actuaciones llevadas a cabo en los \u00faltimos treinta a\u00f1os a partir de una urbe que ya entonces estaba mal trazada y pr\u00e1cticamente destrozada por un desarrollismo incontrolado y de escaso gusto. La transformaci\u00f3n de Gij\u00f3n en todo ese tiempo con la recuperaci\u00f3n de espacios para los ciudadanos que antes no se pod\u00edan disfrutar es loable, sin duda alguna, y el redise\u00f1o de lugares y rincones ha supuesto, por lo general, un esfuerzo bienintencionado y con aciertos, pero ello no quiere decir que el resultado en todos los casos fuera digno de ovaci\u00f3n porque barbaridades tambi\u00e9n se hicieron bastantes.<br \/>\nCada gijon\u00e9s tiene su cat\u00e1logo personal de \u2018pecados urban\u00edsticos\u2019 y aunque las apreciaciones m\u00e1s all\u00e1 de los criterios t\u00e9cnicos suelen ser muy subjetivas, a buen seguro coinciden con algunas de las que a continuaci\u00f3n apunto, dada su evidencia.<br \/>\nPor ejemplo da cierta pena cuando ves en lo que han quedado los jardines del N\u00e1utico y comparas lo que hay ahora con aquella estampa de lo que antes hab\u00eda; tambi\u00e9n el destrozo en el Parch\u00eds, convertido en el macetario del centro de Gij\u00f3n; la zona de Fomento amurallada de hormig\u00f3n y una mole de balneario que quiebra la l\u00ednea cercana del horizonte; el asfaltado del parque ingl\u00e9s, que ya no es ni ingl\u00e9s ni parque, o la actuaci\u00f3n sobre la cara norte de la Universidad Laboral, que estrena el t\u00edtulo de Bien de Inter\u00e9s Cultural, es decir, patrimonio a proteger, yo dir\u00eda de a\u00f1adidos como el de la caja esc\u00e9nica del teatro, que no pega ni con cola. Resulta que el gigantesco caj\u00f3n de marras, gris, negro y rojo, ha pasado de ser trasero del monumental edificio a recibidor de quien transita por la avenida de la Pecuaria. Lo que m\u00e1s se ve, vaya, aunque antes se colisiona con la nave tecnol\u00f3gica de Thyssen, de indudable modernidad, con pasarela en el exterior a modo de escaparate. Nada que ver, por otro lado, con la rehabilitaci\u00f3n de los antiguos silos del Intra, un ejemplo del buen hacer a partir de lo que ya exist\u00eda.<br \/>\nQuiero decir con ello que los pastiches en Gij\u00f3n abundan y la lista se agranda con dos nuevas incorporaciones, ambas bajo la consideraci\u00f3n de equipamiento cultural. Uno, el cubo-cubierta del mosaico de Veranes, una construcci\u00f3n de zinc con ventanales, heredera del engendro oxidado de chapa que le precedi\u00f3, que ni siquiera podr\u00eda enorgullecer al se\u00f1or que habit\u00f3 la villa all\u00e1 por el siglo cuarto. Y otro, el edificio-almac\u00e9n del Pueblo de Asturias reci\u00e9n inaugurado, una cosa racionalista que acab\u00f3 levantada en el entorno etnogr\u00e1fico pero que podr\u00eda haber sido construida en cualquier otro lugar como centro de salud o escuela infantil. El destino, sin embargo, quiso que fuera distinto: un objeto no identificado en medio de la aldea.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A veces pienso que esta ciudad podr\u00eda ser protagonista de un tratado de desprop\u00f3sitos sobre urbanismo y arquitectura cuando repasas algunas de las actuaciones llevadas a cabo en los \u00faltimos treinta a\u00f1os a partir de una urbe que ya entonces estaba mal trazada y pr\u00e1cticamente destrozada por un desarrollismo incontrolado y de escaso gusto. 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