{"id":669,"date":"2016-08-08T14:34:41","date_gmt":"2016-08-08T12:34:41","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcomercio.es\/viento-nordeste\/?p=669"},"modified":"2016-08-08T14:34:41","modified_gmt":"2016-08-08T12:34:41","slug":"el-pacto-de-la-palanca","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/viento-nordeste\/2016\/08\/08\/el-pacto-de-la-palanca\/","title":{"rendered":"El pacto de la palanca"},"content":{"rendered":"<p>Tenemos tan implantada la cultura de la concertaci\u00f3n que concertamos a machamartillo. En Asturias llevamos unas cuantas, m\u00e1s de una incluso por legislatura, de tal manera que en las estanter\u00edas de nuestra particular biblioteca pol\u00edtica encontramos una gran colecci\u00f3n de pactos sociales, regionales, sectoriales y locales, algunos con nombres rimbombantes, que se quedaron en su mayor parte en tratados de buenas intenciones y cambalaches.<\/p>\n<p>Sobre la concertaci\u00f3n planean dos males muy diferentes entre s\u00ed, aunque a veces vayan de la mano, que le han restado credibilidad. Lo que se amag\u00fcesta por debajo de la mesa y lo que se incumple de lo que est\u00e1 por encima, a la vista de todos. El pacto es recopilaci\u00f3n, reparto y envoltorio, una especie de sant\u00edsima trinidad que garantiza la llamada paz social y legitima al que gobierna. Pero, por lo general, le suele faltar un cuarto ingrediente, la pasta, que es lo que conduce irremediablemente a la decepci\u00f3n. Papel mojado, dicen en el argot, cuando el dinero no da apenas para el pago de los gastos corrientes de los firmantes.<br \/>\nHace algo m\u00e1s de dos meses que fue suscrito el acuerdo regional, sin postureos dec\u00edan sus protagonistas, pero transcurrido ese tiempo poco se puso en pr\u00e1ctica, ni siquiera una m\u00ednima postura.<br \/>\nEsta semana se ha firmado el de Gij\u00f3n, un hermano menor con distintos padres, y quienes lo hicieron exhibieron, c\u00f3mo no, la fuerza del di\u00e1logo y el consenso para que la ciudad avance cual motor sobre ruedas. \u00abDadme un punto de apoyo y mover\u00e9 el mundo\u00bb, dijo Arqu\u00edmedes. El pacto social es para la alcaldesa en minor\u00eda una palanca para mover su gobiern\u00edn, a pesar de que no hubiera conseguido sacar adelante aquella idea de que en la negociaci\u00f3n intervinieran m\u00e1s agentes de los habituales, incluidos los vecinos. La participaci\u00f3n, en este caso, se circunscribi\u00f3 a quienes llevan treinta a\u00f1os acreditados como interlocutores v\u00e1lidos, es decir, los que validan o invalidan seg\u00fan se tercie.<br \/>\n\u2018Gij\u00f3n crece\u2019, que as\u00ed se ha bautizado el nuevo plan, el s\u00e9ptimo que se r\u00fabrica en la ciudad desde 1993 y el segundo de la \u2018era Moriy\u00f3n, pretende destinar 160 millones en cuatro a\u00f1os a promover el crecimiento, la innovaci\u00f3n, el talento y el empleo. Hasta ah\u00ed todo correcto. Como el pacto regional. No tenemos otra necesidad que acabar con el paro, la pobreza y la desigualdad que nos ha dejado la voraz depresi\u00f3n y no existe otra manera de hacerlo que el impulso a la econom\u00eda remando juntos en la misma direcci\u00f3n. Y aqu\u00ed se halla el \u00e9xito de que la palanca funcione o rompa cuando se active.<br \/>\nPara la foto de la firma posaron los firmantes, como es l\u00f3gico, y representantes de todos los grupos pol\u00edticos de la corporaci\u00f3n plural gijonesa. Entiendo que el pacto, con los matices de color que cada uno de ellos quiera darle, recibe el saludo cort\u00e9s de quienes tienen voz y voto en el ayuntamiento. Voz y voto tambi\u00e9n para poner en claro el contenido del acuerdo en unos presupuestos. Es decir, que adem\u00e1s de papel, tengamos pasta. De lo contrario se corre el riesgo de que el plan, como tantos otros, resulte un fiasco.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Tenemos tan implantada la cultura de la concertaci\u00f3n que concertamos a machamartillo. 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