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Fecha: diciembre, 2016
POR NAVIDAD
Pilar Arnaldo 26-12-2016 | 7:32 | 1

Estamos en Navidad y es momento de buenos deseos y de peticiones. Pues aquí van las mías: para el campo en general, para el Suroccidente de Asturias en particular, para el Cuarto de la Riera del Concejo de Tineo y para mi Valle del Ríu Xinestaza. Que el Niño Jesús, los Reyes Magos, el Año Nuevo, y la magia de estas fechas lo hagan posible.

Para el campo en general pido prosperidad que es lo que más se necesita. Pido un precio justo para los productos de calidad que aquí se comercializan, especialmente para la carne y la leche de nuestros ganaderos asturianos. También pido un acercamiento de las administraciones al campo. Que se acabe eso de legislar de espaldas al campesino, sin tenerlo en cuenta para nada. Que todos aquellos que desde sus cómodos despachos o desde su privilegiado mundo urbano se permiten el lujo de aconsejar y decidir cómo tenemos que trabajar y vivir tengan un poco de empatía e intenten ponerse en el lugar del campesino que es el que se lleva siempre la peor parte.

Para el Suroccidente de Asturias pido cosas muy concretas. Que vislumbremos el fin de esa autovía que lleva casi veinte años empezada. Que nos arreglen el Corredor del Narcea que tantos accidentes está provocando. Que se proteja la escuela rural y que no vuelva a haber ni un solo caso de niños sin transporte escolar. Que se creen empresas y puestos de trabajo de calidad para que la sangría demográfica no siga aumentando.

Para el Cuarto de la Riera pido que no se cierre la escuela de Tuña. Que nuestros pueblos no sigan perdiendo población. Que arreglen la carretera de La Silva, que allí viven y trabajan unas personas que no merecen tal estado de abandono. Que las extraordinarias asociaciones que aquí trabajan tengan todos los apoyos necesarios para continuar con su labor.

Y para mi Valle del Riu Xinestaza pido que siga siendo ese lugar maravilloso que es. Que todos los que lo habitamos podamos convivir en paz. Que nos permitan seguir trabajando y luchando por conservar nuestras tradiciones y forma de vida y que la prosperidad y la dicha inunde nuestro pequeño paraíso.

Y para todos mis lectores, para los que amáis el mundo rural, para todos los asturianos y para todos los lectores del diario El Comercio, ¡Felices Navidades y que el 2017 os traiga todo aquello que deseáis!

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EL MES MUERTO
Pilar Arnaldo 19-12-2016 | 10:41 | 0

Diciembre se conoce en el mundo campesino asturiano como el mes muerto. Esta denominación se debe, por una parte, a que es el mes en el que muere el año y por otra a que la tierra está muerta en este momento del invierno, no crecen las hierbas ni se recogen frutos de ningún tipo. Es por eso que el último mes del año es uno de los de menos actividad en el campo. La distribución del trabajo campesino es cíclica y recurrente, cada labor tienen su tiempo y por eso en este momento, recogidas todas las cosechas en el verano y la seronda y realizado el trabajo de la matanza, comienza el periodo de descanso del campo y, por tanto, del campesino.
Pero sabido es que el labrador no tiene vacaciones y todos los meses tienen su tarea. La primera y más importante es plantar el huerto. Ya lo dicen el refrán:
“El que quiera tener buen güertu
que lo plante no mes muertu”
El huerto de berzas es fundamental en la casa campesina ya que la berza es la verdura del potaje asturiano. Cocida con patatas, fabes y el compango _carne curada del cerdo_ constituye un plato exquisito, especial para los largos meses del invierno pero que también se consume en las otras épocas del año. Sirve además como forraje para cerdos y gallinas, por eso el huerto siempre ocupa un lugar próximo a la casa. Pero hay más tareas que realizar en esta época. Los campos están llenos de hoja y hay que limpiarla. También es el momento de arreglar las presas de los prados de regadío, reparar sebes, cuchar… y atizar al embutido de la matanza para que cure.
A pesar de todo esto, hay mucho tiempo libre en esta época del año. Es el momento ideal para los filazones. Las noches son muy largas y dan para mucho. Los hombres jóvenes tendrán tiempo de empezar a planificar las Pandorgadas que se realizarán entre Año Nuevo y Antroxu. Los pequeños también organizarán sus salidas a pedir el aguinaldo. Y a las mujeres nunca les falta labor: hilar, tejer, coser…
Así era nuestro mundo: cíclico, organizado,integral e integrador, complejo y completo. Para dominarlo eran necesarios un conjunto de conocimientos que fueron ignorados y menospreciados por parte del mundo académico y urbano. Por eso hoy es tan importante recuperarlos y dejar constancia de ellos. Se lo debemos a nuestros antepasados campesinos.

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TERRITORIOS DE MONTAÑA
Pilar Arnaldo 12-12-2016 | 1:54 | 1

La Asociación Española de Municipios de Montaña (esMONTAÑAS) ha acordado recientemente, en reunión celebrada en su sede en Madrid, adoptar las medidas necesarias para impulsar un texto legislativo específico para zonas del país ubicadas en espacios montañosos. A pesar de que hace una semana escasa que nuestra ley de leyes, la Constitución, celebró su vigésimo octavo aniversario y de que esta, en su artículo 130 dice que, “A fin de equiparar el nivel de vida de todos los españoles, se dispensará un tratamiento especial a las zonas de montaña”, este artículo no parece haber alcanzado el adecuado desarrollo.
Sí, tienen razón en esMONTAÑAS en pedir un texto legislativo especial, porque se necesitan leyes especificas para estos territorios, aunque, de entrada, esto de más leyes ponga en guardia a la gente de las montañas. Porque leyes ya hay muchas, demasiadas, y buena parte de ellas muy poco acertadas.
Más que leyes necesitamos soluciones. Soluciones a todos los problemas que padecen estas zonas con una orografía y unas particularidades culturales y sociales señaladas. Es necesario dar instrumentos legales a estos territorios olvidados. Porque no es de recibo que, por ejemplo, a cualquier negocio en una pequeña aldea de montaña se le exijan los mismos impuestos y requisitos que a uno ubicado en una gran ciudad. Es necesario garantizar algunos servicios imprescindibles e incuestionables. Estos que cito son solo un pequeño muestrario: transporte escolar para todos los niños de las aldeas de montaña, independientemente del coste que ello suponga, cobertura digital en las mismas condiciones que en zonas urbanas, infraestructuras adecuadas y sostenibles, servicios sociales adaptados y de calidad, fiscalidad proporcionada. No se trata solo de impedir que se vayan los pocos habitantes que quedan en estas zonas, sino de intentar atraer población hacia ellas. Se puede y se debe dar una oportunidad a nuestras montañas. Estoy convencida de que todavía estamos a tiempo.

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LA MATANZA
Pilar Arnaldo 05-12-2016 | 9:23 | 0

De todas las actividades tradicionales del mundo rural, la matanza es la que se mantiene más viva en nuestros pueblos. En la mayoría de las casas, por lo menos en el Occidente asturiano, se sigue practicando esta tarea ancestral que tiene como fin proveer de carne a la familia durante el año. Se trata de un acontecimiento social y festivo de gran relieve en nuestras aldeas.
No es de extrañar la importancia de esta labor si se tiene en cuenta que se trataba de asegurar el sustento durante una larga temporada. Del resultado óptimo de ella dependía la alimentación de toda la familia (ya que la carne era la proteína fundamental de la dieta campesina) y el condimento necesario para el potaje que se ponía a diario en la mesa en una o más comidas. Y también iba en ello el prestigio de la casa y, especialmente, el del ama, que en este trabajo llevaba la voz cantante.
De la complejidad de la tarea nos dan cuenta el elevado numero de verbos que tiene la lengua asturiana para las distintas y variadas labores de este proceso: corar,escamar, pelar, colgar, estoucinar, desurdir, llavar, rapar, escarnizar, picar, adobar, amasar, embutir, atar, colgar, salar, afumar. Todas estas acciones tiene como finalidad el aprovechamiento completo de todo el cuerpo del animal y la elaboración de un elevado numero de viandas: jamón,lacón, lomo, chorizo, andoya, chosco, morcilla, adobo, unto, caramiel.la, butiel.lo… Todos con una característica común: ser productos muy ricos y de extraordinaria calidad, debido a la alimentación del animal durante la crianza y engorde y a su elaboración artesanal.
Sería imposible intentar describir, en el espacio de esta columna, una tarea tan compleja. Se realiza, como otras muchas en el campo, de forma colectiva, siguiendo una vieja ley no escrita de reciprocidad equilibrada. Se trata de un trabajo ingente, que dura varios días y que necesita de la labor especializada de hombres y mujeres. Una tarea que perpetúa unos saberes y elaboraciones perfeccionados durante cientos de años y que constituyen una parte muy importante de nuestro patrimonio gastronómico. Y una tarea que cada año se presenta más complicada debido a la escasez de gente en nuestras aldeas. ¿Les quedará mucho tiempo de vida a nuestros tradicionales samartinos? Esperemos que sí, porque por mucha “cocina de fusión” que inventemos no creo que consigamos nunca nada que iguale en calidad y sabor a estos deliciosos productos cuya elaboración nos legaron, con dedicación y maestría, nuestras antepasadas.

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Sobre el autor Pilar Arnaldo
Pilar Arnaldo, escritora y profesora de Lengua castellana y Literatura. Como columnista publico mis artículos en El Comercio sobre mundo rural, Suroccidente de Asturias y cultura tradicional