Francisco Menéndez González, nacido en Avilés, fue un adelantado en el mundo de la informática donde hoy es considerado un clásico por su obra maestra ‘La abadía del crimen’.
Adelantado tiene varias acepciones en diccionario y enciclopedias. Una de ellas define a una persona de cierto calado social que llevaba adelante una empresa pública por mandato del Rey.
Por ejemplo a un destacado marino avilesino llamado Pedro Menéndez, Felipe II le encomendó, en 1565, explorar y colonizar las costas de Florida en América del Norte, cosa que consiguió. A partir de entonces ha venido siendo conocido como Adelantado de La Florida y reconocido como personaje destacado tanto en los Estados Unidos como en España. Y la cosa no quedó ahí ya que la ciudad donde nació, Avilés, es definida por algunos como la Villa del Adelantado. Otros creen que esto es pasarse, pero ese es otro episodio.
Paco Menéndez (Avilés, 1965-Sevilla, 1999). Fotograma capturado de un video filmado por Juan Delcán.
Luego está el informático Paco Menéndez, otro avilesino que es adelantado en el sentido de alguien ‘que se anticipa a su tiempo en alguna cosa’ usado como sustantivo; por ejemplo cuando decimos que Picasso fue un adelantado. No trato de poner en paralelo a Pablo Picasso con Paco Menéndez, sino dar un sentido exacto al término ‘adelantado’ que creo es el justo para referirse a este creador avilesino.
De todas formas, distintos medios del mundo informático ya lo tienen calificado como un adelantado en el mundo de la programación de videojuegos una de las industrias más importantes en el sector del ocio del mundo. El diario LA VOZ DE AVILÉS también lo ha venido haciendo, de un tiempo a esta parte, en artículos debidos principalmente a la pluma de Fernando del Busto.
El nombre que figura en el Registro Civil de Avilés, del hoy famoso Paco Menéndez, es el de Francisco Menéndez González, nacido en 1965. Fue uno de los hijos del matrimonio formado por Magdalena González Fernández y César Menéndez Roces, quienes al poco del nacimiento de Paco trasladaron el domicilio familiar a Madrid.
Allí, en la Ciudad de los Periodistas, Paco fue creciendo entre estudios y esparcimientos de por aquí y de por allá. Entre estos últimos le fascinaban los videojuegos que funcionaban aliados con los ordenadores, entonces máquinas al alcance de pocos. No tenía problema pues su padre había puesto en marcha una academia informática de nombre ‘Míster Chip’. Una cosa llevó a la otra y a los 15 años, todavía en segundo de BUP, aprendió a programar.
Lo que fascinaba a Paco Menéndez más que el juego en sí era la programación del mismo, así que en compañía de otros amigos ocupaban su tiempo libre trabajando en una sala vacía del negocio informático de su padre. En 1983, cuando todavía era alumno del instituto, se puso a la venta ‘Fred’, videojuego de su autoría junto con Carlos Granados, Fernando Rada y Camilo Cela. Y antes de entrar en la Universidad, a cursar Ingeniería de Telecomunicaciones, otro que llevaba por nombre ‘Sir Fred’.
Pero lo bueno llegaría cuando Paco Menéndez, fascinado por la lectura de la novela ‘El nombre de la rosa’ de Umberto Eco, se atrevió a ‘ponerla’ en videojuego, algo fuera del estándar habitual de entonces consistente mayormente en marcianitos y en buenos y malos arreándose palos, tiros y bombas.
Lo llevó a cabo con otro amigo llamado Juan Delcán, entonces estudiante de Arquitectura, que se hizo cargo de la parte gráfica del proyecto, fuera de lo común, de Paco. Hicieron Historia.
El juego lleva por nombre ‘La abadía del crimen’, ya que Umberto Eco con quien Paco Menéndez su puso en contacto a través de intermediarios no quiso ceder el título de ‘El nombre de la rosa’ para el videojuego. Pero el autor informático, sabedor de todo lo referente al autor literario, quiso ligar para siempre aunque fuera indirectamente su videojuego a la admirada novela del italiano y sabedor de que Umberto había desechado algunos títulos para ella, eligió uno de los descartados: ‘La abadía del crimen’. El videojuego se publicó en 1987.
Sean Connery y Christian Slater en la película 'El nombre de la rosa', novela de Umberto Eco, en la que también está basada 'La abadía del crimen' de Paco Menéndez.
Eco encontró otro eco, este informático, gracias a la maestría de Menéndez que metió, en un videojuego de tres dimensiones, a dos frailes franciscanos a investigar en un convento de benedictinos. Monumental trabajo informático que va adquiriendo más valor con el paso de los años, algo que se merecía haber conocido su autor, fallecido en Sevilla en 1999. Quienes lo trataron hablan de tipo genial y persona humilde. Desde aquí, hoy, se le ve como hombre de corazón antiguo con mente de futuro.
En un documentado artículo, firmado por Jaume Esteve en la Revista ‘PS4’, un comentario de Santiago González da en el quid opinando sobre la obra de Paco Menéndez ‘Para los que no lo sepan o no vivieran aquella época, la Abadía del Crimen es al sector del videojuego español lo que el Quijote a nuestra literatura o Bienvenido Míster Marshall a nuestro cine’.
Hoy ‘La abadía del crimen’ está considerada una obra maestra (nacional e internacionalmente) del videojuego, un clásico que el tiempo va agrandando como los vinos de lujo. Los homenajes de todo tipo no cesan, incluida la petición del nombre de una calle para Paco Menéndez al Ayuntamiento de Avilés; también está en estudio su incorporación al callejero de Madrid.
Adelantados de apellido Menéndez, conste pues, que en Avilés han nacido dos: Pedro (1519) y Paco (1965).
Con genio guerrero uno e ingenio creativo el otro.