Elección de alcaldes con suspense. En decenas de plenos municipales se siguió la pauta de las mayorías esperadas y esperables, pero en algunos consistorios saltó la sorpresa y en Gijón se vivió al borde del infarto. La obtención de la Alcaldía de Cangas de Narcea por el PP, gracias al voto de los ediles del PSOE, rompió la norma pactada entre las direcciones regionales de PSOE e IU consistente en prestarse apoyo mutuo en todos los ayuntamientos para impedir la investidura de alcaldes de derechas. ¿Acaso no es de derechas el PP de Cangas de Narcea? La apelación a la ideología está muy bien hasta que se topa con intereses concretos. Para que nadie se enfade, aclaro que al decir intereses me refiero a razones concretas, a rencillas históricas entre concejales, a las estrategias de grupos municipales que chocan con el dogma de cartón piedra de la ideología del partido.
El favor de Cangas de Narcea fue devuelto por el PP al PSOE en Siero. Guillermo Martínez, una de los valores más prometedores del socialismo en la región, se ha hecho con la alcaldía de Siero gracias el comportamiento autista del PP, que se votó a sí mismo, en vez de apoyar a Foro Asturias, como hizo la Plataforma Vecinal de La Fresneda. Los concejales del PP de Siero están aislados, tras el enfrentamiento con la dirección local del partido, liderada por Noval, y para sobrevivir se han convertido en peones de de Gabino de Lorenzo, Ovidio Sánchez e Isabel Pérez-Espinosa. Resultado: la cuarta alcaldía de Asturias para el PSOE. Foro Asturias votó a sus candidatos o se abstuvo de apoyar a candidatos del PP, pero en ningún municipio propició que el sentido de su voto abriera la puerta a alcaldes del PSOE, en perjuicio del PP.
Oviedo
El plato fuerte de la jornada matinal estaba en el Ayuntamiento de Oviedo. Alfredo Carreño, secretario general de los socialistas ovetenses y portavoz del PSOE en el Ayuntamiento carbayón, se abstuvo en la investidura de Gabino de Lorenzo. De los cuatro partidos que hay en la corporación ovetense, el PSOE fue el único que no presentó candidato. De Lorenzo obtuvo 11 votos, González de Mesa, 7, y Oviedo por la Izquierda, 3. Cada grupo municipal optó por su candidato. Alfredo Carreño ya había renunciado a presentarse por temor a que lo votase la derecha. Así, como lo acaban de leer. Normalmente, en un ayuntamiento, un colegio profesional, una cámara de comercio, una asociación cultural o deportiva, hay gente que no se presenta a presidirla por miedo a no contar con apoyos, pero Carreño es la excepción a la norma: renuncia por miedo a tener votos. Parece que es una actitud antisistema, pero yo creo que es todo lo contrario.
En cualquier caso, la abstención socialista ha propiciado la continuidad de Gabino de Lorenzo. Si Carreño hubiera pensado en los intereses de Oviedo, en la preservación del Campo San Francisco, en detener la bochornosa operación del macro-aparcamiento debajo de la calle Uría, en la oportunidad de poner fin a veinte años de poder omnímodo de Gabino, hubiera votado y De Lorenzo sería ahora un edil de la oposición. Es muy significativo que cuando el candidato de Foro Asturias pidió el voto secreto para elegir alcalde, los grupos de izquierda se negasen a votar bajo esa modalidad.
Gijón
Las emociones fuertes estuvieron en Gijón. El jueves, la junta directiva regional del PP había oficializado la doctrina del pacto global. El viernes por la tarde, los dirigentes gijoneses de Foro Asturias y PP negociaban en la sede de este último partido (error de los dirigentes de Foro: el partido ganador debe ser anfitrión en las negociaciones). En una hora de conversación, los representantes del PP argumentaron que la inexperiencia de los ediles de Foro les impedía apoyar la investidura de Carmen Moriyón, llegando a deslizar un ex concejal del PP que el déficit de conocimiento se solucionaba con Pilar Fernández Pardo de alcaldesa. La oferta de integrarse en el equipo de gobierno, realizada por Foro a principios de semana, fue desestimada diciendo que no les movía ningún interés en las negociaciones.
El sábado a media mañana se reanudaron las negociaciones, y el Partido Popular enseñó sus cartas: Alcaldía compartida, dos años para Carmen Moriyón y otros dos para Fernández Pardo. Vivir para ver. El peor resultado de la historia del PP, cosechado por Pilar Fernández Pardo el 22 de mayo, en vez de desembocar en su dimisión es premiado con la Alcaldía. Con el 18% de los concejales, dispuesta a liderar la Corporación gijonesa. ¿Para qué votan los ciudadanos?
Es lícito, necesario y obligado llegar a consensos, pero no se pueden hacer a costa de dar la vuelta a la voluntad de los vecinos. No se pueden confundir las urnas con las tómbolas. Los dirigentes de Foro Asturias se levantaron de la mesa de la negociación y elcomercio.es dio la primicia provocando una catarata de comentarios.
A las cuatro de la tarde, la junta local del PP puso orden en el caos, proponiendo el voto para Carmen Moriyón. Fernando Goñi, secretario general del PP regional, estaba en contra de la propuesta mayoritaria, cuando por teléfono llegó la consigna de Madrid (Ana Mato): no votar a la candidata de Cascos. ¡Qué cómodo es dirigir las operaciones a 500 kilómetros del campo de batalla!
Pilar Fernández Pardo y la junta local de Gijón tuvieron un gesto de lucidez y fueron al Ayuntamiento para votar lo que querían sus electores. Para Madrid el rival en Asturias es Cascos, pero para el electorado del Partido Popular asturiano es el PSOE.
Carmen Moriyón tendrá el inmenso honor de presidir el Ayuntamiento, porque miles de gijoneses anónimos creyeron más en la buena voluntad de una política inexperta que en los beneficios que aporta tener muchos trienios viviendo de la política.