Las intervenciones en el Pleno institucional de la Junta General del Principado, con motivo del Día de Asturias, reflejaron la parálisis que sufren las instituciones regionales tras catorce meses de legislatura. El Gobierno socialista se encuentra en minoría parlamentaria, circunstancia que no impidió la investidura de Javier Fernández por la atípica normativa que regula el plácet parlamentario al candidato a presidente: está prohibido votar no. Con ese formato, Rajoy ya habría sido elegido presidente en el pasado mes de enero. Todos los grupos parlamentarios se mostraron críticos con el Gobierno socialista. Podemos advirtió que no está dispuesto a aprobar un proyecto de presupuestos presentado a última hora. Emilio León, su portavoz, recordó que si el Ejecutivo no toma la iniciativa, estamos abocados a otro año de paralización institucional. Gaspar Llamazares, representante del único grupo que mantiene una alianza con el PSOE, también se refirió a la falta de iniciativa de los socialistas, a los que ve fatigados, y pidió un giro a la izquierda, coletilla sempiterna en los discursos de IU. En el campo del centroderecha, el PP recordó su oferta de acuerdo presupuestario, aunque ya se ven como alternativa a la paralización y el desgobierno. Ciudadanos tendió la mano al diálogo, y Foro incidió en la responsabilidad de Javier Fernández en la decadencia asturiana.
Fernando Lastra (PSOE) no desplegó su clásico discurso correoso, culpando a los demás de lo que no hace el Gobierno socialista, sino que utilizó un estilo retórico, con críticas veladas a Podemos, y puesto a tratar sobre un asunto, se interesó por la paralización de las instituciones nacionales. Debe ser que para Lastra lo que ocurre en Asturias es normal. Al analizar el bloqueo del Congreso de los Diputados, que impide la elección de un presidente, el portavoz socialista aludió a la necesidad de reformar las normas para que no haya callejones sin salida. A lo mejor estaba pensando en exportar la vía asturiana para toda España, así se eligen presidentes en un periquete, aun a riesgo de que los gobiernos queden en minoría en la Cámara. Puestos a reformar, también se puede aprobar una norma que faculte a los gobiernos aprobar los presupuestos por decreto, y se acabaría con los quebraderos de cabeza del Principado. No hay un déficit de leyes, sino de negociación política: el partido del “no” en España guarda sus cartas en Asturias.