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Encuentro con Marty Baron
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Ángel M. González | 30-01-2017 | 10:01

Marty Baron (Florida, 1954) es uno de los directores de periódicos más influyentes del mundo en estos momentos. Al frente del Washington Post desde el año 2013, ha sido el periodista que inspiró ‘Spotlight’, el film que ganó el Oscar a la Mejor Película en la última edición de la Academia de Hollywood y que narra la investigación periodística sobre los abusos sexuales de menores por sacerdotes católicos en Boston. Baron inició su carrera profesional como redactor del Miami Herald en 1976. En 1979 se incorporó a Los Ángeles Times, donde dirigió la sección de Negocios y fue nombrado adjunto a la dirección del periódico. En 1996 da el salto al New York Times como editor asociado, para responsabilizarse del área del cierre del diario y en el año 2000 regresa al Miami Herald, aunque en esta ocasión como director ejecutivo. Tan solo estuvo año y medio en el Herald, pero fue el tiempo suficiente para que el periódico en el que había comenzado su carrera veinticinco años antes obtuviera un premio Pulitzer por el caso de Elián González, el niño balsero que protagonizó un incidente político de alcance internacional tras su entrada ilegal en los Estados Unidos y su posterior devolución a Cuba. En el Boston Globe, diario que dirigió durante once años, Baron consiguió otro Pulitzer por el descubrimiento de la trama de peredastia en la Iglesia, y en el Washington Post, que dirige desde enero de 2013, sumó otras cuatro distinciones por los trabajos periodísticos de la redacción.

A los pocos meses de situarse al frente del Post, la propiedad de la histórica cabecera da un vuelco con una operación que generó una gran expectación entre los medios de comunicación de todo el mundo. En agosto de 2013, el fundador de Amazon, Jeff Bezos, compraba el periódico a la familia Graham, que llevaba ochenta años regentando el diario. Un soporte tradicional de la relevancia del Washington Post caía en manos de uno de los todopoderosos magnates de la era digital.

Marty Baron participó en Madrid en la quinta edición de Conversaciones, que organiza todos los años la Universidad de Navarra, con una conferencia sobre el futuro de las marcas periodísticas tradicionales. Previamente mantuvo un encuentro con responsables de medios de comunicación de todo el país en el que tuve la suerte de participar. Baron habló del reto de la transición de la prensa escrita hacia el mundo digital y mostró su preocupación por las amenazas que sufre el periodismo, la difusión de las informaciones falsas a través de las redes sociales y el auge de los populismos que ponen en peligro la libertad de expresión. He aquí algunas de sus reflexiones:

Adaptarse a la realidad

“Los medios tradicionales no van a sobrevivir a largo plazo. Vivimos en un mundo digital. Ahora se leen las noticias andando por la calle, esperando el autobús, en la cola del supermercado. Los jóvenes reciben la información de una manera digital, móvil y social y tenemos que adaptarnos a esa realidad y vivirla. No existe ninguna evidencia que nos diga que el periódico de papel será el futuro y sí hay muchas que nos dicen que no lo tiene. El cambio es profundo y muy rápido”.

 El lenguaje periodístico

“El lenguaje periodístico es distinto en internet que en los medios tradicionales. En el digital el autor tiene que mantener una conversación, de la misma manera que la hace con un amigo o un familiar. Existe una estructura formal en el periódico y quizás más informal en el digital. La narración más suelta en internet funciona mejor. No en todos los artículos, pero sí en una mayoría de ellos, lo que no quiere decir que pierdan calidad o credibilidad”.

Noticias falsas en las redes

“Existe un hecho positivo: Facebook y Google se han comprometido a emprender acciones para combatir las falsedades en sus redes, pero los resultados de ese esfuerzo se verán a largo plazo, no lo veremos de una forma inmediata. El problema es que existe un porcentaje muy elevado de población a la que llega esa información falsa y está dispuesta a aceptarla como verdadera y esa es una amenaza para la sociedad civil y para la democracia”.

 La seña de la identidad

“La manera que tenemos para hacer frente a esas noticias falsas que circulan por internet es reforzando nuestra identidad como medio de comunicación en el periodismo digital, que los lectores nos reconozcan claramente en las redes por nuestro diseño, por la marca que allí aparece, por el estilo de escribir”.

El modo de pago

“Los ingresos por publicidad no eran suficientes para mantener el negocio digital por lo que tuvimos que crear un modo de pago. Teníamos miedo a fracasar, pero afortunadamente hemos visto que ofreciendo calidad existe un mercado para las suscripciones. Todavía es un pequeño porcentaje, pero son personas fieles a nuestro modelo, que pagan por ello cada mes. Ahora ha crecido el número de suscriptores con motivo de las elecciones en los Estados Unidos, porque quieren que alguien cuente la verdad, que investigue los hechos, que ejerza el periodismo con libertad”.

 Periodismo independiente

“En nuestra cabecera hay un lema, somos un periódico independiente. Puede que  alguien considere de que sólo es un enunciado teórico, pero el éxito de nuestro periódico se debe sobre todo a que hemos practicado esa idea. No estamos alineados con ningún partido, con ningún político, con ningún grupo de presión. Y estoy seguro que el periodismo independiente tiene un papel que ejercer, publicar siempre la verdad”.

 La aparición de Trump

“Creo que con los ataques de Donald Trump a la prensa se está poniendo de manifiesto, más que nunca, la importancia de los periódicos para el sistema democrático. Sin la fuerza de la prensa y de la libertad de expresión no hay democracia. Nuestra misión es escrutar, verificar y publicar los hechos. Y esta misión la seguiremos ejerciendo con independencia de la persona que ocupe la presidencia en los Estados Unidos. Si en la Casa Blanca se producen mentiras y falsedades, nosotros contaremos la verdad. Si lo que dijo Trump sobre la audiencia de la toma de posesión es mentira, nosotros lo contamos. Si lo que afirmó sobre votantes ilegales en las lecciones presidenciales es falso, nuestra obligación de decirlo. No importa quien ocupe el puesto. Contar la verdad es lo único que garantiza que el periodismo tenga futuro”