Sin duda los números son muy fríos y aún más si los aplicamos a las situaciones de ruptura familiar pero también es cierto que nos permiten visualizar de una forma clara y rápida el estado en el que nos encontramos.
El pasado día 24 de septiembre el Instituto Nacional de Estadística publicó los datos relativos al año 2017 sobre divorcios, nulidades y separaciones y algunos de esos datos son especialmente esclarecedores de la situación actual. Más de cien mil casos de ruptura dan para muchos análisis pero nos vamos a centrar en dos de los aspectos más llamativos.
El primero de ellos es que la gran mayoría se han resuelto por acuerdo. En el caso de los divorcios más de un 77 por ciento. Dato significativo y positivo porque consideramos que alcanzar un acuerdo es la mejor forma de solucionar cualquier conflicto sobre todo en los casos de ruptura familiar.
El segundo es el aumento progresivo e imparable de las cifras de custodia compartida cuando existen hijos menores en el matrimonio. Aún prima que la custodia se entregue a la madre, pero la custodia compartida ya se establece en el 30 por ciento de los supuestos o, dicho de otro modo, uno de cada tres matrimonios que se divorcian o separan con hijos menores aplica este sistema. Y si consideramos su evolución interanual las cifras van subiendo año tras año.
¿Cuáles son las causas? Muchas y de muy variada índole, sociales y jurídicas. Por un lado el concepto de familia ha ido evolucionando e incorporando la idea de que ambos progenitores son iguales. En una familia en la que ambos trabajan y dedican atención a los hijos de forma similar cada vez cobra más sentido que continúe siendo así tras la ruptura. Por otro lado, los jueces son cada vez más tendentes a aplicar este sistema considerando como valor primordial el interés de los menores.
En cualquier caso, estadísticas al margen, a la hora de establecer un sistema u otro hay que atender siempre a las circunstancias y peculiaridades de cada entorno familiar. Las separaciones y los divorcios, sobre todo cuando hay hijos menores, son una de las cuestiones más sensibles desde un punto de vista jurídico y judicial. No cabe aplicar generalidades ni números. Antes de decidir hay que valorar cada relación y las implicaciones futuras de establecer uno u otro régimen para los menores ya que su interés, y no el de los padres, el que debe primar en todo caso.
Un último apunte, para los más curiosos, la duración media de los matrimonios es de 16,6 años y la edad en que más se divorcian las personas es entre los cuarenta y los cuarenta y nueve…
Os dejamos el enlace a la nota de prensa del INE con la estadística completa.
Cualquier consulta sobre ruptura podéis planteárnosla solicitando cita en el 985 34 84 24.
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