Hace diez días que Rafael Fernández perdió un empleo, pero ganó un mordisco de fama: el escritor afincado en Asturias, que ocupaba la contraportada de este periódico el miércoles pasado, acababa de rechazar un trabajo ruinoso en Madrid. Le habían ofrecido mil euros al mes por escribir para alguien o algo —no ha trascendido con […]
Letras, compases y buenos alimentos para una mirada puntual y distinta sobre lo que ocurre en Asturias, en España y en el mundo. Colaboro con El Comercio desde 2008 con artículos, reportajes y crónicas.