Ni siquiera la intensa jornada laboral mañanera conduciendo mi autobús ni los 200 kilómetros que me separaban de GRÜNBLAU MOTOR, concesionario oficial BMW Cantabria, impidieron que pudiera estar presentando mi último libro el pasado 17 de diciembre a las 18:30 horas en Santander y es que, el ser recibida “como en casa” fue uno de los valores añadidos a mi estancia en la comunidad vecina.
No puedo tener más que palabras de agradecimiento tanto hacia el personal del concesionario como hacia todos los asistentes que, espero, hayan logrado disfrutar de una velada entretenida y productiva. Hasta allí se acercaron personas a las que la vida, causalmente(que no casualmente pues no creo en las casualidades) ha puesto en mi camino como Lauri y Edu a quienes conocí en un viaje a Marruecos en moto y que, desde los valles pasiegos, se acercaron a conocer mi historia.
Otras, sin embargo, en mi vida desde hace años, como Lucía y Vero, a quienes me unieron también las dos ruedas, estuvieron presentes con su “mami” de la cual pude comprobar(gracias a un video que ellas mismas me enseñaron) que este mundo le apasiona y no quería perderse un relato único porque, como bien dijo Lauri, “estoy haciendo historia”.
Fue, sin duda, un placer volver a encontrarme con ellas y hablar de viajes y, por supuesto, de “la chica que tenía prisa por ver el mundo”.
A quienes no conocía y doy las gracias por asistir es a Toño, presidente del grupo de “Moteros del Norte” que vino acompañado de más representantes para apoyarme llevándose un ejemplar del libro.
El evento gozó de un excelente nivel de audio gracias a la colaboración de Hugo Rivas a quienes mucho conoceréis por Radio Marca Cantabria.
Después de un par de apariciones en el mismo, ya iba siendo hora de que nos pusiéramos cara y, sin duda, esa fue una buena ocasión para ello.
No podían faltar dos personas que han estado presentes en mi viaje puesto que, durante el mismo, adquirí a “Maya, mi BMW F750 GS 40Aniversario con la cual espero rodar muchos kilómetros(sobre todo durante la ausencia de “Trailera”). Desde el minuto uno hemos estado en contacto durante todo el proceso y, simplemente puedo decir que el trato ha sido excepcional. Durante la presentación, Mario y Jose, me hicieron entrega de un juego de neumáticos y pastillas de freno con los cuales finalizaré la vuelta al mundo. Y, como no podía ser de otra manera, les hice entrega de un ejemplar de mi libro para que puedan disfrutar del viaje hasta Vladivostok desde su Cantabria.
No nos olvidamos de la rigurosa foto de grupo.
¡Mil gracias por escuchar mi historia!.¡Mil gracias por haber asistido!¡Mil abrazos en la distancia!¡Mil gracias por dedicarme lo más valiosos que tenéis!: vuestro tiempo.
Siempre os llevaré en mi corazón y, cuando llegue Nueva York, allí, un trocito de todos vosotros, se vendrá conmigo.