El único grupo de la izquierda que aumentó representación en la Junta General del Principado en los últimos comicios es IU-Convocatoria por Asturias. El PSOE perdió un diputado y Podemos quedó reducido a la cuarta parte. En el periodo de negociaciones para formar Gobierno tenía una meta clara: entrar en el Ejecutivo. La cúpula del PSOE no estaba interesada en formar un gobierno de coalición, pero tuvieron que ceder y ahora hablan siempre de «gobierno de unidad», una forma vaga de expresarse para evitar reconocer que el Ejecutivo no es monocolor. Conquistado el doble objetivo, buen resultado en las urnas y entrada en el Gobierno, toca analizar su tarea.
Terminado el tiempo de rodaje, todavía no se han hecho el hueco que se esperaba en el equipo de gobierno. No sabemos qué han logrado evitar, pero vemos que, con frecuencia, salen a la palestra a discrepar o matizar las declaraciones del Gobierno. El último ejemplo, la hipotética privatización de ITVASA. En el presupuesto del Principado, para este año, la consejería de IU (Terriotorio, Urbanismo, Vivienda, Derechos Ciudadanos) tuvo un incremento de recursos discreto, lejos de los crecimientos presupuestarios que tenían las consejerías de IU en los gobiernos de coalición presididos por Areces. Se decía que la vivienda iba a ser la estrella del mandato, pero cuesta verlo. En cuanto a la influencia en el conjunto del presupuesto no hay huella. En estas páginas, Xabel Vegas, diputado y portavoz del grupo, dice que los presupuestos potencian «el corazón social de la acción del Gobierno» y pone como prueba que el 66% del presupuesto se dedica a sanidad, educación y servicios sociales. A ver si nos enteramos. Desde que se transfirieron las competencias de sanidad, hace 22 años, el gasto en sanidad, educación y servicios sociales iguala o supera el 66% del presupuesto, con independencia de quién está gobernando.
Xabel Vegas repite una idea muy vieja en el espacio de la izquierda radical, que ya decían los líderes del Partido Comunista: «Con un gobierno solo del PSOE, las políticas progresistas no serían tan valientes». No puede poner un solo ejemplo, en estos seis meses, de algo que el PSOE, en solitario, no se hubiera atrevido a hacer. En el fondo de ese pensamiento late la idea de que solo por el hecho de participar en el Gobierno la política se hace más de izquierdas. Medio siglo atrás, Fernando Claudín decía que los partidos comunistas primaban el avance político (entrar en los gobiernos) sobre el social. Cierto.