La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) ha lanzado un misil a la línea de flotación de la Consejería de Educación, al afirmar que los centros educativos de la red pública están sin seguro de responsabilidad civil desde hace un año. En esta situación se encontrarían decenas de miles de estudiantes y 13.000 maestros y profesores. Jorge Caro, responsable de Educación de CSIF, pide que rueden cabezas al considerar que se ha creado una situación grave. La falta de aseguramiento se produjo porque la Consejería de Educación habría abierto un proceso de licitación (febrero de 2023) y ninguna empresa concurrió, quedando desierto. Lo más censurable de este asunto es que tras la fallida licitación desde la Consejería no se hubiese informado a los colegios, quedando su suerte en manos del caprichoso destino, como bien señala Jorge Caro.
El Principado no tardó en dar respuesta. Como se esperaba, su declaración es clara y rotunda, sin concesiones: «La Consejería de Educación tiene en vigor el contrato del servicio de seguro de todo riesgo que cubre las pérdidas o daños materiales de los bienes tangibles de Principado». El Principado afirma que «este seguro es de agosto de 2023 y cubre a los centros de Infantil y de Primaria que no son del Principado». Los centros de Secundaria, todos del Principado, los asegura la propia Administración con el patrimonio formado por el resto de bienes inmuebles. En cuanto a los alumnos, cada uno tiene un seguro escolar obligatorio que cubre «las contingencias de actividades escolares y extraescolares». Rotundo, inapelable. Vamos con los hechos concretos.
Dos colegios de Gijón querían hacer un desfile escolar durante el Carnaval. Se lo notificaron a la Policía Municipal y ésta les dijo que no era posible porque no estaban asegurados. Ambos centros hicieron gestiones con la Inspección de Educación y la Consejería de Educación y les contestaron con evasivas. A uno de los centros, un inspector, de forma particular, le aconsejó no hacer el desfile sin seguro. El otro obtuvo una comunicación de la Consejería donde se le informó que hasta febrero de 2023 había un seguro global, pero que en el presente no hay una póliza centralizada. Y no considera previsible que a corto plazo se resuelva el problema. Es más, admite que el colegio suscriba un seguro privado. Es llamativo el choque de las declaraciones de la Administración con los hechos que las originaron. Hay que esclarecer este embrollo de mentiras y verdades.