Pleno extraordinario en la Junta General del Principado para debatir sobre el modelo de financiación autonómica presentado por la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, a los gobiernos regionales y a la opinión pública. El pleno fue producto de una iniciativa del PP y Foro que, llamativamente, no les pareció oportuna a los grupos de izquierda. Debatir sobre la oferta de financiación de los servicios públicos planteada a los ejecutivos autonómicos no lo ven conveniente. No creo que haya nada más importante para los objetivos de cualquier gobierno regional, pero al ser una iniciativa de los grupos de la oposición, toca despreciarla. El debate quedó devaluado desde el momento en que Adrián Barbón renunció a tomar la palabra. Lo deja para el miércoles, día en que se sustancian las preguntas al presidente, un formato mucho más amable, de tiempo reducido, apto para no entrar en detalle sobre las trampas del modelo de financiación de Montero. Digo esto último porque dos hacendistas, de los más afamados de España, escribieron un artículo sobre el modelo de financiación, bajo el título, «nada por aquí, nada por allá». Como si se tratara de un juego de manos.
Guillermo Peláez, consejero de Hacienda, expuso su visión sobre el modelo de financiación sin entrar en concreciones, de una forma periférica, utilizando algunos mantras que repite la clase política autonómica: todos los territorios están infrafinanciados. No es cierto. Sólo Valencia, Murcia, Andalucía y Castilla-La Mancha reciben recursos por debajo de la media del conjunto de regiones. Hay comunidades sobrefinanciadas, como Cantabria, La Rioja o Extremadura. Ahora bien, si entendemos por infrafinanciada a cualquier comunidad autónoma cuyo gobierno se queja de que no puede costear los servicios que gestiona, entonces, siempre tendrán todas déficit de recursos. Si se aprueba el nuevo modelo, tal como está, quien quedará severamente infrafinanciado será el Estado. Eso no les importa a los barones autonómicos. A día de hoy, el único asunto en que coinciden todos los partidos es en votar ‘no’ al modelo, pero de las intervenciones se deduce que esa unanimidad durará escaso tiempo.
Andrés Ruiz, diputado del PP, dio a conocer la otra cara del modelo financiación: un traje a la medida del independentismo catalán, que pivota sobre una «ordinalidad a la carta». De los 21.000 millones de recursos adicionales a repartir, 4.700 serán para Cataluña y 248 para Asturias. Dos visiones opuestas. Mañana seguimos.