Álvaro Queipo reunió en la sede central del PP asturiano a todos los alcaldes del partido y otros cargos municipales para suscribir un manifiesto en contra de la inacción, la falta de gestión y el deterioro de los servicios públicos en Asturias. La inacción es una tendencia generalizada desde la gran recesión de 2008. Hasta entonces, gobiernos autonómicos y ayuntamientos anunciaban proyectos, licitaban obras y cortaban cintas. El hundimiento económico hizo que construir infraestructuras o equipamientos resultara prohibitivo; ahora ahora pasan los mandatos sin diseñar, adjudicar e inaugurar. Para disimular pregonan 200 objetivos al inicio y a medio mandato dicen que el 98% están alcanzados.
Esta reflexión vale para nuestro presidente Adrián Barbón ¿Qué hizo en siete años, más allá de les escuelines y el intento de implantar tres lenguas en un territorio de 10.600 km cuadrados? La inacción es falta de gestión, dos cuestiones que se abordan en el manifiesto del PP. A falta de presentar logros tangibles, se emiten frases más o menos rimbombantes. En la agenda política están los mismos problemas que hace siete años, más otros que han surgido en este tiempo, como la carestía de la vivienda, el desastre de Cogersa, el estancamiento en la educación o la crisis de la transición industrial. Desde 2011, fin de los mandatos de Areces, no se hace nada.
Un problema que se ha agudizado son las colas interminables ante los servicios esenciales del Principado. Como señaló Queipo en el acto, hay 180.000 asturianos en las listas de espera sanitaria (quirúrgica, diagnóstica, especialistas). Casi un 20% de la población pidiendo que le atiendan por problemas de salud. En la Dependencia, otro asunto capital, se alargan las esperas hasta los dieciséis meses. A la hora de criticar a los incompetentes, el líder de la oposición sacó a relucir el accidente de Cerredo, «el caos que hizo posible el accidente no fue una casualidad, fue la consecuencia de la actuación negligente de un gobierno que ahora se niega a asumir responsabilidades».
Alfredo Canteli, alcalde de Oviedo, sangra por la herida: «Un consejero no puede decir nunca que Oviedo no tendrá Ronda Norte», «él está hoy, pero mañana no va a estar». Cierto. El consejero es Alejandro Calvo. Hasta ahora no logró nada concreto, aunque lo intentó con el lobo y el peaje del Huerna. Dentro de un año termina su contrato. Se hablaba de la Ronda Norte cuando él era estudiante. La utilizará en sus frecuentes viajes entre Gijón y el suroccidente.