Se reunió la Mesa de Financiación, formada por todos los grupos parlamentarios excepto Vox. Hubo unanimidad en apoyar al consejero de Hacienda en votar no al modelo financiación en la reunión del Consejo de Política Fiscal y Financiera del día 29 de este mes. Guillermo Peláez reconoció que en los días que faltan hay un margen muy pequeño para introducir mejoras notables en los criterios de reparto de los recursos entre regiones.
Es evidente que el fracaso de la negociación se debe al Gobierno que mostró un sistema que rompe con principios intocables de modelo de financiación, al ser asimétrico (solo Cataluña tiene el derecho a acogerse al principio de ordinalidad), negar la multilateralidad (negociación a través de encuentros bilaterales), o la constitución de unos fondos (fondo climático) o dispositivos (mecanismo IVA para Pymes) que son ajenos a la naturaleza del modelo de financiación autonómica. El cambio climático y el IVA de las pequeñas y medinas empresas no tienen nada que ver con el coste por población ajustada que es el elemento clave para distribuir los recursos entre las regiones. De una forma sorprendente el portavoz del Gobierno (Peláez) cargó todas las culpas del fracaso sobre el PP, con afirmaciones y argumentos desafortunados. Veamos.
Según el consejero de Hacienda la responsabilidad del fracaso se debe al PP por su negativa a negociar. El principal partido de la oposición siempre manifestó su disposición a negociar en el seno del Consejo de Política Fiscal y Financiera, como se hizo siempre, la última en 2009; rechazó la ronda de encuentros bilaterales por una cuestión de principios. Peláez deplora que la dirección del Partido Popular hubiese dado la directriz de no negociar a los gobiernos autonómicos de su partido, pese a que a «las comunidades del Mediterráneo les beneficiaba». No se da cuenta el dirigente socialista que los llamados «partidos de Gobierno» (PSOE, PP) no pueden pactar un tema de Estado, como es la financiación autonómica, en función de que favorezca a unas cuantas regiones.
Últimos dislates: «el modelo de financiación autonómica no se puede definir a los dictados electoralistas de Génova». Debe ser que a Peláez no le preocupa que el modelo presentado por el Gobierno esté dictado por Esquerra Republicana de Cataluña. Un grupo independentista, enemigo del Estado y la Constitución. Por eso Asturias, en el reparto, recibe 248 millones -sólo por encima de La Rioja- y Cataluña, 4.686. Qué papelón le tocó jugar al consejero.