Esta semana las direcciones de los partidos se reúnen para analizar el modelo de financiación autonómica planteado por la ministra de Hacienda, María Jesús Montero. En Asturias la convocatoria de un pleno extraordinario de la Junta General del Principado hace más pertinente el debate previo en los órganos de dirección. La financiación autonómica no es un asunto que se pueda resolver con el binomio, izquierda-derecha. En el Consejo de Política Fiscal y Financiera, de tres gobiernos autonómicos socialistas, dos rechazaron el modelo presentado por la ministra, Asturias y Castilla-La Mancha, y el tercero votó a favor, Cataluña.
El posicionamiento más fácil lo tiene Vox. Toda propuesta de un gobierno socialista, con independencia de su contenido, se encontrará con el rechazo de la derecha dura. Me apresuro a decir que el mismo comportamiento tienen todos los grupos de izquierda ante cualquier iniciativa del partido de Abascal. Vox no va a cambiar de estrategia, al ser el partido que más sube en las encuestas. El PP también votará no. La negativa a conceder privilegios a Cataluña llevará a los populares a pedir al Gobierno el abandono del proyecto. No obstante, habrá tensiones entre el aparato de Génova y algunas comunidades, como Valencia, que está infrafinanciada y con el modelo de Montero mejora sustancialmente. En Asturias no cabe hacer esa consideración: retrocedemos en comparación al resto. El diputado de Foro se manifestará en la misma línea. La reducida cuota electoral de Foro se mueve en las mismas coordenadas que la del PP, así que no conviene contrariarla con un voto difícil de explicar. La derecha tiene claro el rechazo.
IU es partido de gobierno en Asturias, así que debería consensuar con los socialistas el sentido del voto. Hasta ahora no han intentado nada semejante. Si presumen de defender la región, deberían votar en contra de la propuesta de Montero. Llamedo, vicepresidenta del Gobierno asturiano, rechazó el modelo de financiación y, a la vez, mostró esperanzas ante el proceso de negociación. ¿Dónde están exactamente las líneas rojas del PSOE? ¿Qué principios no son negociables para el Principado? ¿Están dispuestos a aprobar el modelo si nos aumentan la capacidad de gasto por habitante o exigirán la anulación de la ordinalidad?
Tomé dedicó unas breves palabras a la financiación territorial. No voy a valorar algo tan escueto. Espero que entienda que el bienestar de Asturias no depende solo de lo que nos dan, sino de lo que se llevan otros.