En la Junta General del Principado el presidente Barbón debatió de tres asuntos (servicios públicos, corrupción, Cogersa) con los dirigentes de las tres formaciones de la derecha (PP, Vox, Foro). Álvaro Queipo abordó la sempiterna cuestión de los servicios públicos, de los que Barbón se siente orgulloso, aunque no satisfecho porque aspira a mejorar. El líder de la oposición sacó a relucir las listas de espera en la Sanidad y la Dependencia, que son tan extensas y crecientes que dejan en muy mal lugar a los gestores. Barbón recurrió al terreno donde se siente más cómodo, el ideológico. «Si algo tienen claro los ciudadanos es que, entre ustedes y nosotros, a la hora de defender los servicios públicos la confianza es infinitamente mayor en nosotros». El servicio público como bandera de la izquierda. Hubo una época en que había una diferencia apreciable en las encuestas, entre PSOE y PP, al preguntar por la sanidad o la educación, pero el déficit de gestión, al prolongarse legislatura tras legislatura, hizo que se hayan igualado. Hoy día, el único gran tema social donde tiene primacía la izquierda son las pensiones. Los jubilados confían más en el PSOE. Para lograr esa preferencia, Pedro Sánchez ha hecho esfuerzos económicos ingentes, a costa de relegar otras necesidades.
Carolina López (Vox) entró en el gran tema de la semana, la corrupción: «El PSOE lleva 147 años enterrado en toneladas de corrupción, clientelismo y escándalos», «estamos ante una organización criminal jerarquizada de la que ustedes forman parte». Barbón afirmó que le repugna la corrupción, distinguió entre determinados dirigentes y los miles de militantes y millones de votantes que forman el PSOE. Restó importancia a la intervención de la Unidad Central Operativa (UCO) en Ferraz. Estamos en una semana donde todo intento por rebajar la importancia de la corrupción en el aparato del PSOE es baldío. Pedro Sánchez opta por defenderse haciendo el papel de don Tancredo, pero no es creíble. Las joyas de Zapatero son más propias de un país como Venezuela y una lideresa como Delcy. Qué estafa.
Pumares (Foro) puso sobre la mesa el «caos absoluto» de Cogersa. Barbón abordó el aspecto más polémico del tratamiento de basuras: «¿Qué hacemos con el combustible sólido recuperado (CRS)?» 150.000 toneladas que se apilan en el vertedero. Si el Gobierno gestionara Cogersa de forma solvente, hace años que el CSR habría dejado de ser un problema. Ahora se mueven entre interrogantes y dudas. Se hará lo que diga IU.