El Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible ha empezado a rehabilitar cinco kilómetros de la carretera N-630 en Pajares (Lena). La reparación de del asfalto coincide en el tiempo con las obras en los siete túneles de la autopista del Huerna (AP-66). Camiones, autobuses y automóviles circularán a velocidades muy inferiores a las habituales, sea cual sea la vía que elijan para alcanzar la meseta. Las dos actuaciones parten del mismo centro de decisión: el Ministerio de Transportes. Cabría suponer que formaran parte del mismo programa de intervenciones, pero el hecho de que coincidan en la parte central del verano, cuando hay más tráfico de todo el año, muestra que no es así. No sé si el Ministerio de Transportes coordinará o no sus trabajos, pero se puede asegurar que no le importa ni lo más mínimo el perjuicio que le causen a nuestra región.
Ante un panorama tan caótico, con las dos vías de salida de Asturias hacia el sur afectadas por las obras, Ovidio de la Roza, presidente de la Asociación de Empresarios del Transporte, Logística, Aparcamientos y Actividades Afines (Asetra), afirmó: «el Ministerio de Transportes está castigando a Asturias». Ya lo venía haciendo desde que se puso del lado de la empresa concesionaria (Aucalsa) de la autopista del Huerna, negándose a suprimir el peaje tras el dictamen de la Comisión Europea que declaró nula su prolongación hasta 2050 por no haber sacado a licitación pública la concesión. De la Roza matizó: «nadie discute que haya que arreglar las carreteras, pero no se entiende que se haga todo a la vez y precisamente en verano, cuando hay más tráfico». Las obras del departamento de Óscar Puente acumulan retrasos; cuando quieren agilizarlas no tratan de armonizarlas con los intereses de los asturianos.
Javier Martínez, presidente de Otea, patronal de hostelería y turismo, criticó la falta de previsión al hacer las obras. Aportó un dato interesante: el 70% de los turistas que vienen a Asturias lo hacen por carretera. De tanto hablar del cambio que iba a suponer para el turismo la alta velocidad ferroviaria, nos habíamos olvidado de que los visitantes prefieren el coche para desplazarse por la región, en vez de recurrir a taxis, autobuses o trenes de cercanías. Fernández advierte que las obras descoordinadas lastran la competitividad. Todo lo que reste accesibilidad al territorio va en detrimento del turismo. Una actividad que representa el 12% del PIB regional y que es intensiva en mano de obra, sobre todo en empleo femenino.