Ni un mes le duró el secretario de Economía a Liz Truss. Sus medidas de reducir impuestos por 25,000 millones de libras, no sólo fue un error que tuvo que echar a atrás, sino sacudió de tal forma la economía del Reino Unido que ha tenido que ha tenido que intervenir el Banco de Inglaterra, para poner orden en el desbarajuste creado por la primera ministra, que tiene los días contados.
Carlos III cuando pidió a Liz Truss que formara gobierno, hablarían de ellos lo que harían los “nuevos” ejes del otrora Reino UNido, pero pronto enseñaron “el cobre” y la realidad aparición.
Con un gobierno en duda, la intervención del Banco de INglaterra, la famosa City de LOndres, la caída de la libra los niveles de inflación, los van a llevar al invierno más duro desde los ataques nazis en la Segunda Guerra Mundial.