A las malas entró Iberdrola en México en los gobiernos neoliberales. Con la ayuda de aquellos gobiernos corruptos de Salinas, Zedillo, Fox, Calderón y Peña Nieto, se hicieron ella Nataurgy y Endesa del 67 % de la Comisión Federal de Electricidad.
Pero el Estado Mexicano esta desmontando legalmente las concesiones que les dieron a su final para abastecer a través de centrales, donde se alimentan miles de empresas de su electricidad.
Además de la multa de 9,145 millones de pesos por no obedecer una resolución, y que están amparados, ayer se ordenó el cierre de 11 centrales de Iberdrola y 3 más de Acciona, en los estados de Nuevo León, Oaxaca, Puebla, Guanajuato, Golfo de México y Coahuila.
Con la prepotencia que actúan en España, sin que ningún gobierno las pare, así llegaron a México. Pero a diferencia de Santander, BBVA, y 8,000 empresas más, las tres electricas encabezadas por Iberdrola, Repsol y OHL, han cerrado su futuro en México, mientras los gobiernos de la Cuarta Transformación estén en el gobierno, por lo menos los 3 años de López Obrador y los 6 siguientes que nadie duda que MORENA triunfe.
La diferencia con España, es que aquí en el modelo neoliberal, no hay casi Estado y todo queda en las manos del mercado y de las empresas del IBEX 35, y en México hay un Estado sólido, en armonía con los grandes empresarios, el Ejército y la Marina y sobre todo de un pueblo que considera, tras Modi con el 69 % de popularidad en India, a López Obrador con el 63 %.
Es simple, las grandes mayorías, siempre marginadas morena y trabajadores, hoy están en el eje de las políticas de López Obrador, respetando la Constitución y la Libertad de prensa.