Cuando hace 35 años viví de cerca el asesinato del cardenal Posadas Ocampo en Guadalajara, y la intención de que un arzobispo de 1.85 metros, que hablaba 5 idiomas y se paseaba en El Vaticano como Pez en el agua, llamado Emilio Carlos Berlie Belaunzarán, ligado al Cártel de Tijuana, en una asociación Juan Pablo II, Marcial Maciel y el Presidente Carlos Salinas de Gortari, sabía que buscaban parar a alguien, pero no sabía que había detrás.
En error de Emilio Carlos le costó el proyecto, y 35 años después lo entendí: Había que parar a aquel jesuita argentino, para que no llegara.
Pero Francisco llegó, y anteayer terminó fulminando al sector ultra de la Iglesia, la que estaba tras Juan Pablo II. Primero fueron los Legionarios de Cristo y ayer fulminó al OPus Dei, casi un siglo después de que Escrivá Balaguer lo fundase. El lider del OPus deja de Pertenecer del Papa y no pòdrá ser electo obispo.
Oviedo, el de la señal de la traición que comentaba Antonio Masip, en referencia a aquel Teniente Coronel Aranda que el 28 de julio de 1936, manifestó su lealtad al gobierno, le pidió a los dirigentes de la República que mandasen a defender a Madrid, a los 5,000 mejores hombres de Asturias y que cuando ellos le pidieron armas, les respondió: ” En León, allí se los dan “.
2,000 por carretera y 3,000 en ferrocarril, al llegar a León, supieron de la traición.
En cuanto dejaron el territorio asturiano, se levantó, sacó al ejército a las calles, reprimió al pueblo que salió a protestar entre ellos al rector de la UNiversidad, el hijo de Leopoldo Alas Clarín, que fusiló, dolido porque que en La Regenta, se exhibió la doble hipocresía de la Iglesia y la oligarquía de la Calle Uría, y que terminó traicionando en 1940 a Franco a cambio de 2 millones de dólares, que los ingleses, le dieron a través de Juan March.
Esa ciudad asturiana hoy está de luto: SE LES ACABÓ EL OPUS……..