El domingo, no sólo se juega la presidencia del país más poderoso de América Latina, sino de la Amazonia y ,con ello, el futuro de nuestra especie. De ese tamaño.
Los grandes empresarios que quieren hacer negocios acabando con la Amazonia, amenazan con despedir al 30 % de los trabajadores del país. Esos empresarios y los protestantes evangélicos al frente de Bolsonaro.
La esperanza se llama LULA