Hoy termina el plazo que los Estados Unidos por la Covid, dejaba claro “que echaría en caliente a todos los emigrantes de todos los paises” que intentasen entrar. Al decretarse el fin de esa decisión, de toda Centroamérica, Latinoamérica, Asia hay intentando cruzar el Río Bravo, para entrar a los Estados Unidos. casi 3 millones de personas.
Preocupación para los norteamericanos y preocupación para el país que está en medio, entre la frontera de Tapachula en Chiapas y sus ciudades fronterizas.Los albergues están saturados. “La Bestia” el ferrocarril que cruza todo México desde Guatemala hasta Ciudad Juárez, como siempre cargado hasta los topes, con riegos de cruzar el país con todos sus riesgos, pero la situación económica insostenible de millones y millones de personas hacen que se creen nudos como éstos.
En particular los gobernadores de los Estados Fronterizos como Texas, animan a reprimir, y envían Guardia Nacional, bajo el concepto, que esto es una acción política, para desplazarlos a ellos, blancos, y protestantes para dejar al país en manos de negros, latinos, invasores.
Ya Biden, tras la conversación con López Portillo anteayer, adelanto que va a ver turbulencia en la frontera, sin haber logrado por la oposición republicana, una política migratoria y de absorción de mano de obra que les son útiles. Prueba de ello es que la historia muestra que los emigrantes son los que hicieron fuerte a ese país.
A los problemas normales de llevar a cabo su proceso de Transformación, ahora tienen que lidiar con esta pugna entre los que quieren entrar y los que no los dejan.
Tres millones. Ya no son mexicanos o centroamericanos, sino venezolanos, cubanos, colombianos y de otros continentes.
Esperemos e informaremos.Hoy en la vida de esos tres millones es el Día D.