La confección de las listas electorales es uno de los momentos más tensos en la vida de los partidos. Vean si no lo que pasó en el PSOE de Oviedo (con segunda vuelta y dimisión de la secretaria general, Delia Losa) o en el de Gijón (con cabreo por parte de los candidatos). En este último caso, debido al nombramiento de una candidatura oficial por parte de la ejecutiva local encabezada por Lara Matínez, viceconsejera de Turismo del Principado. Algo que deberíamos considerar como normal, puesto que siempre ha sido así. Recordemos que en 2023 se hizo lo mismo con Luis Manuel Flórez, «Floro», y cuatro años antes con la que fue alcaldesa, Ana González. Por tanto, el apoyo a una determinada persona desde el aparato del PSOE gijonés, es comparable a lo vivido en la ciudad con el eclipse: aunque no se vea, sabemos que está ahí. ¿Resulta decisivo? En absoluto. Contar con el parabién de la dirección siempre es relevante. Sobre todo, de cara a aquellos militantes que siguen sus directrices. Ahora bien, si hay un partido que se caracteriza por tener cierto grado de rebeldía en sus bases es el socialista. Sin ir más lejos, en mayo 2017 la candidata oficial era la expresidenta de Andalucía, Susana Díaz. Sin embargo, ya saben de sobra quién ganó en aquellas primarias… Tenemos, pues, que tanto la exgerente de la Unión de Comerciantes, Carmen Moreno (ya en campaña); como el edil, José Ramón Tuero (que presumiblemente se presentará), deberían darlo por descontado. Aunque, bien es cierto, partan con desventaja.
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@balbuenajm