Miren ustedes, el ministro de Transportes, Óscar Puente, ha sido el peor que nos ha tocado vivir en esta ciudad. Ojo, y mira que ha habido malos. Hasta el ahora encarcelado, José Luis Ábalos, cogió un megáfono en la Plaza Mayor para dirigirse a una plataforma vecinal, cuando era titular de Fomento en 2018. El problema de Puente, no es solo que no ha cumplido con las infraestructuras pendientes del Estado en Gijón, sino que nos desprecia. Escudado siempre en su segundo, el secretario de Estado, José Antonio Santano, su primera medida fue tumbar de forma vergonzosa el vial de Jove. Y a partir de ahí, la nada. Sin respuesta a las peticiones de la alcaldesa, Carmen Moriyón, y mucho menos a las de los vecinos de La Calzada. A estos últimos, tampoco les ha valido las manifestaciones, una acampada o que ahora le manden 104 cartas: una por cada día sin respuesta. Al ministro todo eso se la trae al pairo. Que a diario pasen por el barrio 1.200 camiones, no es algo que le preocupe. Eso sí, llegan tiempos electorales e igual aparece por aquí. Desde luego, morro para eso le sobra. Solo hay que ver sus estridentes comparecencias y declaraciones. Tal es su actitud, que hasta sus propios compañeros socialistas (a nivel local y regional) le critican. De forma tenue en público y mucho más feroz en privado. Van a tener que enfrentarse a unos comicios autonómicos y municipales, con un bagaje muy pobre para el barrio que es su granero de votos. Como digo, cualquier día viene a visitarnos. Óscar, te esperamos.
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@balbuenajm