img
Categoría: ARRENDAMIENTOS
¿Puede irse el inquilino antes de que termine el contrato?

Una de las consultas habituales en nuestro despacho es la de un inquilino que agobiado por sus problemas económicos o personales se ve obligado a abandonar la vivienda arrendada a pesar de que el contrato sigue vigente. Las preocupaciones lógicas son si puede irse, si el arrendador le puede reclamar la renta igualmente y cómo y cuándo debe avisarle.

La respuesta varía en función de la fecha en que se haya firmado el contrato y tampoco es la misma si hablamos de vivienda habitual o de locales u otro tipo de usos. Vamos a centrar por tanto la respuesta en arrendamientos destinados a vivienda habitual que se hayan firmado tras las últimas novedades legislativas, es decir, a partir del 6 de junio de 2013, que son los casos mas frecuentes.

¿Puede irse el inquilino? Sí que puede hacerlo, incluso aunque esta posibilidad no se haya contemplado expresamente en el contrato. Eso sí, debe cumplir unos requisitos. 

En primer lugar, es imprescindible cumplir como mínimo los seis primeros meses de duración del contrato, es decir, el inquilino no puede irse durante ese tiempo inicial y si lo hace obviamente tendrá que pagar la renta.

En segundo lugar, hay que avisar al arrendador con una antelación mínima de treinta días. Importante es hacerlo de forma fehaciente y si sabemos antes cuándo nos tendremos que ir aumentar en lo posible la antelación del aviso, para asegurar que podremos irnos cuando queremos y no exponernos a problemas de comunicación.

Finalmente ¿tiene el arrendador derecho a una indemnización? La respuesta depende, ahora sí, de lo que hayamos indicado en el contrato, puesto que si no se ha recogido esta posibilidad no podrá luego reclamarse indemnización alguna. Si se tuvo la precaución de pactar el derecho del arrendador a percibir una compensación en caso de desistimiento del inquilino, la cantidad no queda a expensas del acuerdo, sino que ha de ser la indemnización legalmente establecida: una mensualidad de renta por cada año de contrato que reste por cumplir. Si fuera un tiempo inferior al año se prorrateará esta cantidad.

Con este sistema los inquilinos pueden firmar tranquilos sus contratos, pues si la situación cambia tendrán posibilidades de irse sin graves consecuencias.

Explicamos este tema en un nuevo vídeo de nuestra canal de youtube. Este es el enlace:

¿Puede irse el inquilino antes de que termine el contrato?

Más consultas, artículos y vídeos aquí:

http://www.cuervoalfageme.com/

https://www.facebook.com/cuervoalfageme.abogados

https://twitter.com/CuervoAlfageme

https://www.youtube.com/user/cuervoalfageme

Ver Post >
Hacer un buen contrato de arrendamiento

Pedro está a punto de alquilar a una amiga un apartamento que recientemente ha heredado. Como tiene muy buena relación con esta persona ha pensado no hacer un contrato por escrito o en su caso hacer uno sencillo porque no quiere parecer desconfiado. Nos pregunta si esto podría ocasionarle después algún problema.

Con independencia de quien sea el arrendatario y el grado de confianza que tengamos con él es muy importante siempre realizar un buen contrato de arrendamiento por escrito. El arrendamiento de vivienda está en gran medida regulado en la ley pero hay numerosos aspectos que se pueden pactar entre las partes. Cuanto más específico y completo sea nuestro contrato menos problemas tendremos después a lo largo de su aplicación. Es preferible pedir consejo profesional para la redacción del contrato que tener después una complicación jurídica de más difícil solución.

Ofrecer tener un buen contrato por escrito no implica desconfianza hacia ninguna de las dos partes, más bien al contrario es una garantía para ambas acerca de cómo se va a desenvolver el funcionamiento del arrendamiento y una forma de conocer de antemano los derechos y obligaciones de cada una.

 

Síguenos:

http://www.cuervoalfageme.com/

https://twitter.com/CuervoAlfageme

https://www.facebook.com/cuervoalfageme.abogados

https://www.youtube.com/user/cuervoalfageme

Ver Post >
Recuperar la vivienda alquilada por necesidad del arrendador.

Una de las preocupaciones habituales de un propietario a la hora de decidir si alquilar su vivienda es si podrá recuperarla antes de que finalice el contrato de arrendamiento en caso de que pueda llegar a necesitarla de nuevo.

Tras la última reforma de la Ley de Arrendamientos Urbanos se facilita esta posibilidad, de modo que una vez transcurrido el primer año de contrato, si el arrendador necesita la vivienda para utilizarla personalmente, o bien la necesitan su parientes en primer grado (padres o hijos) o su cónyuge (en caso de separación judicial, divorcio o nulidad), podrá recuperarla.

El procedimiento es muy sencillo, pues tan solo requiere comunicación al inquilino con dos meses de antelación. Ahora bien, una vez el inquilino abandona la vivienda ha de proceder a ocuparla el arrendador o aquel de los parientes para el cual se manifestó la necesidad. De no ser así, el inquilino podrá volver a la vivienda arrendada en las mismas condiciones que contenía su contrato de arrendamiento pero durante tres años, con independencia del tiempo que le restara cuando se fue y reclamar además una indemnización por los gastos de la mudanza. Si el inquilino no desea volver podrá optar a reclamar una indemnización por importe de un mes de renta por cada año que le restaba por cumplir cuando tuvo que marcharse.

En este nuevo vídeo de nuestro canal de youtube lo explicamos con detalle.

NUEVO VIDEO DE YOUTUBE: Recuperar la vivienda por necesidad del arrendador

Ver Post >
Recuperar un piso arrendado.

Sofía alquiló uno de sus apartamentos hace un año a una chica que vino a trabajar a la ciudad. Desde hace un par de meses no le paga la renta y además tiene constancia de que ha cambiado nuevamente de lugar de residencia y ya no vive en el apartamento. Nos pregunta si puede recuperar sin más trámites la vivienda teniendo en cuenta que la inquilina ya no vive allí.

No es  posible recuperar la vivienda alquilada sin más trámite. Caben dos posibilidades. La más sencilla es ponerse en contacto con la arrendataria y poner fin al contrato de arrendamiento con un acuerdo firmado por ambas partes. Si esto no es posible, la opción que queda es interponer una demanda de desahucio en la que además de poner fin al contrato y recuperar la posesión del apartamento se pueden reclamar las rentas impagadas hasta el momento mismo en que se produzca esa recuperación.

Intenta ponerte en contacto con la arrendataria y, si esto no da resultado, da los pasos necesarios para abrir la vía judicial.

Ver Post >
Duración de los contratos de arrendamiento de vivienda.

     Según la redacción actual de la Ley de Arrendamientos Urbanos, que es la que resulta aplicable a los contratos celebrados a partir de junio de 2013, si en el contrato de arrendamiento se pacta una duración inferior a tres años, este puede prorrogarse por plazos anuales hasta alcanzar la duración mínima de tres años. Para que  la prórroga no se produzca el inquilino debe comunicarlo al arrendador con al menos treinta días de antelación al  término de la duración pactada o de cualquiera de las prórrogas. Durante estos tres primeros años el arrendador tiene que estar a lo que decida el arrendatario.

     Tras esos tres años aún cabe una nueva prórroga de un año más si ninguna de las partes notifica a la otra con igual antelación su intención de no prorrogarlo. Esta duración podría verse afectada por el hecho de que el arrendador quisiera recuperar la vivienda porque la necesita, o por un desistimiento del inquilino, siempre y cuando se cumplieran determinados requisitos.

     Lo explicamos en este nuevo vídeo de nuestro canal de youtube.

 

 

 

 

Ver Post >
Duración mínima de un contrato de arrendamiento

Alberto es inquilino desde hace casi un año. En el contrato se pactó un año de duración con derecho a las prórrogas legales. Nos pregunta cuánto tiempo puede quedarse.

Según la redacción actual de la Ley de Arrendamientos Urbanos, que es la que resulta aplicable en tu caso, el contrato puede prorrogarse por plazos anuales hasta cumplirse tres años y, si no quieres que la prórroga se produzca, debes manifestarlo con al menos treinta días de antelación al término del año inicial o de cualquiera de las prórrogas. Durante estos tres primeros años tú decides.

Tras esos tres años aún cabe una nueva prórroga de un año más si ninguna de las partes notifica a la otra con igual antelación su intención de no prorrogarlo. Esta duración podría verse afectada por el hecho de que el arrendador quisiera recuperar la vivienda porque la necesita, siempre y cuando se cumplieran determinados requisitos.

Ver Post >

Etiquetas